El grito, una “suite para orquesta de jazz”, había sido compuesta para un grupo de quince músicos. Entre ellos estaban el trompetista Gustavo Bergalli, los trombonistas Luis Casalla y Christian Kellens, los saxofonistas Mario Cosentino y Arturo Schneider, el legendario baterista Pichi Mazzei y el pianista Rubén López Fürst. Un ejemplar del LP original, durante su breve período de existencia, fue comprado, en un viaje a Buenos Aires, por Willie Conover, director de The Voice of America, y se dedicó durante un tiempo a pasarlo por radio en todo el mundo. López Ruiz lo escuchó en Yugoslavia, “un país lamentable, donde no había nada que hacer”, estando de gira con Piero, de quien era arreglador. En el hotel le habían prestado “una Zenith, que tenía onda corta y ahí, en Radio Moscú, estaba El grito”. Fue uno de los escasos signos de supervivencia del disco prohibido. La obra estuvo desaparecida hasta ahora, en que el encuentro casual de las matrices de grabación derivó en la reedición a cargo de Acqua Records, que ya había publicado en CD Bronca Buenos Aires.
Una mirada que redescubre el universo creativo de Astor Piazzolla y Horacio
Ferrer
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El próximo domingo 23 de agosto, a las 20:00 en Sala Camacuá
Hace 11 horas

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