sábado, 11 de julio de 2009

ABRIL DE 1959:NAT KING COLE Y EL ESTRENO DE SAINT LOUIS BLUES






MIRTA ACEVEDO: - Los operadores siempre fueron los héroes de todas las transmisiones. El Negro Álvez era el operador de exteriores y fue a instalar todos los equipos para la actuación de Nat King Cole en el Zafiro Room del Victoria Plaza. Empezó muy temprano: los micrófonos para la orquesta, los micrófonos para el cantante, todo el armado pronto y listo, y en el momento de salir al aire la presentación se cortó el micrófono que había costado una fortuna. Un oído muy avezado se dará cuenta de que la voz que sale de Nat King Cole en este momento es la del disco, no la de la actuación. Se habían puesto los cables de los micrófonos sobre una puerta vaivén que daba a una kitchenet que estaba al lado del Zafiro Room, y en el roce y el vaivén de la puerta todo el día se cortó justo ese cable. El heroico operador de turno, Stefano, manoteó un disco de Nat King Cole que tenía en la mesa y lo puso al aire. O sea que el primer tema que los oyentes de El Espectador escucharon no fue Nat King Cole en vivo: fue una grabación.

http://www.espectador.com/principal/especiales/tertulia_80anos.htm

In 1958, "St. Louis Blues" served as the title of a feature film loosely based on Handy's life starring, Nat `King' Cole. The movie's cast of jazz allstars included Pearl Bailey, Cab Calloway, Ella Fitzgerald and Barney Bigard. The soundtrack incorporated over ten of Handy's songs as well as the title song.






Those interested in knowing anything about W.C. Handy, the father of the blues, won't find it inSt. Louis Blues. As with most Hollywood biopics, especially those concerned with musical figures, Blues plays extremely fast and loose with the truth. Why Hollywood rarely bothered to come up with an interesting story to replace the real ones it tossed aside in these pictures is a mystery; suffice it to say that Blues at least has racial issues to address (even if it does so fairly gingerly), even if it also drags out an unconvincingly crafted religion vs. entertainment debate as well. Blues does, fortunately, have Handy's music, ranging from the classic title song to such worthies as "Aunt Hagar's Blues," "Careless Love," and " "Beale Street Blues." It also has peerless performers such as Mahalia Jackson, Ella Fitzgerald, Cab Calloway, and Nat "King" Cole working their magic on them. Cole, of course, is not really the right performer for Handy's material, despite his titanic talent, and nor is he the best actor for the part; however, his own charm and charisma carry him over the miscasting, and he gets very able support from the likes of Pearl Bailey andEartha Kitt to help everyone over the bumpier parts. As long as you're not looking for authenticity, Cole and company make St. Louis Blues an enjoyable enough way to pass an a hour and a half. ~ Craig Butler, All Movie Guide

LA GIRA DE BENNY GOODMAN :NOVIEMBRE 1961



1961 First tour of South America, where big band plays to SRO crowds in Argentina, Brazil, Chile and Uruguay.

http://www.bennygoodman.com/about/chronology.htm

in the 1960s, Goodman expanded his role as jazz ambassador with tours of South America (1961), the USSR (1962), and Japan (1964). During the 1960s and 1970s, he toured about half of each year, dividing his time between appearances with small groups and increasingly frequent commitments to performing classical works. The 40th anniversary of his concert in Carnegie Hall was celebrated there on January 17, 1978. Although he put together a big band for the occasion, he made no attempt to recreate the original program. A recording (released in 1982) with George Benson clearly demonstrated that Goodman had lost none of his creative energy or technical facility. He was one of the five recipients of the fifth annual Kennedy Center Honors awards in1982. Many of his recordings have been newly issued by Sunbeam, a label devoted largely to aspects of his work. His collection of scores, recordings, and other materials was bequeathed to Yale University.


http://www.pbs.org/jazz/bio

LOS ARCHIVOS:

by Scott Yanow
This four-CD box set from the European TCB label releases for the first time the music from four Benny Goodman concerts. The great clarinetist is heard at two nostalgic big-band appearances, heading a 13-piece unit in Bangkok, Thailand in 1956 (with fine solos heard from trumpeter Mel Davis and Budd Johnson on tenor) and a 15-piece orchestra in Santiago, Chile in 1961, a band that also features trumpeter Buck Clayton. However it is the other two performances that are of greatest interest. Goodman plays at his most advanced with an all-star group (which includes trumpeter Jack Sheldon, trombonist Bill Harris, the tenor of Flip Phillips and vibraphonist Red Norvo) during a particularly exciting set from Basel, Switzerland in 1959 and his solos from Berlin in 1980 in a quintet with four supportive but obscure musicians are surprisingly inspired. In fact the German concert is arguably Goodman's finest recording of his last decade. This well-conceived set (which has a different small booklet for each of the CDs) is highly recommended to Benny Goodman's many fans. ~ Scott Yanow, All Music Guide
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EL CENTENARIO DE BG




















1971 LA NUEVA VISITA DEL DUKE




Duke Ellington at a
reception in his honor hosted
by the U.S. Ambassador.
Buenos Aires, Argentina, 1971
16” x 19.75”
Courtesy of Special Collections,
University of Arkansas Libraries,

http://www.meridian.org/jazzambassadors/press/Illustrated Checklist.Jam Session.pd




ALGUNOS DATOS SOBRE EL VIDEO:

Duke Ellington Orchestra- La Bussola, Focette (near Viareggio), Italy July 20 1970

Personnel: Cat Anderson, Cootie Williams, Mercer Ellington, Fred Stone, Nelson Williams: trumpets Chuck Connors, Malcom Taylor, Booty Wood: trombones Russell Procope: alto sax, clarinet Norris Turney: tenor sax, flute Harold Hashby, Paul Gonsalves: tenor sax Harry Carney: baritone sax, bass clarinet, flute Duke Ellington: piano Wild Bill Davis: organ Victor Gaskin: bass Rufus Jones: drums
01. Take the a train 02. Kinda Dukish / Rockin' in Rhythm 03 New Orleans Suite 04. Bourbon street 05. Aristocracy a La Jeaf Lafitte 06. Thanks for the beautiful land of the Delta 07. Portrait of Louis Armstrong 08. Medley: prelude to a kiss/do nothing 'til you hear from me/don't get around much anymore/mood indigo/caravan) 09. The Birth of the blues Total time: 40.40 min«

RECORDANDO A LOS BLUE STRINGS



La cubierta del disco no corresponde a las grabaciones en directo de los BLUE STRINGS

Hector Lopez-Furst (vln) Ruben Lopez-Furst, Carlos Macri (g) Enrique Gutierrez de Leon (cb)

Si bien el cuarteto ¨The Blue Strings¨ tuvo una formación estable durante sus 16 años de labor se produjeron algunas variantes en las que incluyó el ingreso del guitarrista Walter Malosetti. Paralelamente Héctor López Fürst tocó guitarra con los ¨Hot Jammers¨ y los ¨Picking Up Timers¨ y el banjo con ¨Los Estudiantes Argentinos¨ (con ¨Fats¨ Fernández, Miguel Piccolo, ¨Camaleón¨ Rodriguez, Alfonso Ferramosca, Angel Sucheras, Héctor Basso y Néstor Astarita). Como dato de interés ¨The Blues Strings¨con Jorge Cichero en batería actuó con el nombre de ¨The Trushkas Fice¨. También lo hizo con el quinteto ¨Highbrow School¨.
En 1971Hector Lopez Furst formó el ¨Cuarteto López Fürst¨ junto a sus hermanos Baby López Fürst (guitarra) y Carlos López Fürst (contrabajo), y alternadamente los bateristas Néstor Astarita, Eduardo Casalla, Norberto Minichillo y Luis Cerávolo. Este grupo fue pionero en la línea musical de la ¨fusión¨ en la Argentina, interpretando temas de ¨bossa nova¨ y de rock. Efectuaron numerosos conciertos en el teatro ¨Coliseo¨, ¨Santa Maria del Buen Ayre¨, Margarita Xirgu, etc. Y la grabación del LP ¨Oliendo los blues¨ para la empresa Surco-Opus, con la coordinación de Carlos Telado Alizieri.

viernes, 10 de julio de 2009

CHEROKEE PANCHITO NOLE EN CANAL 9 ARTURO SCHNEIDER solista

CHEROKEE PANCHITO NOLE EN CANAL 9- ARTURO SCHNEIDER solista

BLACKIE




Gran parte de la historia de la televisión argentina está ligada a una mujer enigmática y contradictoria: Paloma Efrom, que se llamó a sí misma Blackie, una productora intuitiva y una de los mejores entrevistadores que ha conocido el medio. Cantó jazz, vivió en Estados Unidos, ocupó la dirección artística de Canal 7, produjo contenidos tan dispares como los de Odol pregunta y Titanes en el ring, estimuló las carreras de Tato Bores y Roberto Galán. Pero su figura vive una mezcla de olvido y misterio, un poco por la criminal falta de archivo, otro poco porque ella cuidó de su privacidad con uñas y dientes. Sin embargo, la escritora Myriam Escliar logra revelar algunos secretos en Blackie, con todo respeto, una biografía novelada que se mete en la intimidad de la gran dama judía de anteojos oscuros.

Por Hugo Salas
Paloma Efrom nació en el seno de una familia judía en 1912. Cuando tenía 14 años, su madre enfermó gravemente y ella decidió cuidarla, por lo que dejó de lado la instrucción formal pero no el estudio. Como autodidacta, llegó a dominar, además del español, el idish, el hebreo, el inglés, el francés, el italiano, el portugués y el alemán. Le interesaron la música y la actuación, y a los 20 años se fue a vivir sola, “toda una revolución para la época –reflexiona Escliar–, en la que fue decisiva, como en tantas otras cosas, la influencia de su padre, Iedidio Efrom, un personaje muy curioso, que no dudó en apoyarla y alentarla a obtener su propia independencia económica”.
Gracias a sus conocimientos de inglés, Paloma comienza a trabajar en Icana, donde toma contacto con los negro spirituals, que habrían de llevarla al jazz y el soul, música muy poco conocida en la Buenos Aires de los años ’30. En 1934, se presenta al concurso de Jabón Federal en radio Sténtor, que gana cantando “Stormy Weather”, hoy un estándar de los hermanos Gershwin. Tuvo éxito, y de la mano de Eduardo Armani llegaría a cantar en el Teatro Colón. En el libro, Escliar refiere que Jaime Yankelevich, el zar de la época, llegó a ofrecerle el doble de lo que ganaba por dejar el jazz y dedicarse al tango, mucho más popular. “Sin embargo –lamenta–, de todo eso no quedó nada, ningún registro. Hay algunas fotos, muy curiosas porque se la ve muy linda, y ella siempre se creyó fea, pero no registros sonoros. Ni de la radio ni de Canal 7, nada.” Fue entonces cuando su padre, una vez más, la convenció de algo impensable para la época: mudarse a Estados Unidos para conocer de cerca la cultura negra, aprovechando que uno de sus hermanos vivía allí. Durante sus siete años en el misterioso país del norte, no sólo traba relación con algunos de los personajes más importantes del jazz y del cine (Louis Armstrong, Duke Ellington, Count Basie y Ella Fitzgerald, entre otros), contactos que habría de capitalizar en su futura carrera televisiva, sino que además busca sumergirse en ese mapa cultural distinto, inscribiéndose en una universidad de población negra (el segregacionismo era moneda corriente aun en las ciudades más progresistas) y recorriendo los más insólitos lugares. “En el libro yo me permito imaginar incluso una visita a un prostíbulo –comenta la autora–. Desde luego, no tengo el dato fehaciente, no eran cosas que uno comentara en aquella época, pero al ser una biografía novelada, tengo derecho a deducir qué cosas habrían podido interesarle según su personalidad. Y lo cierto es que era una mujer muy progresista y muy curiosa, muy inquieta, que es a fin de cuentas lo que le dio el empuje para llegar a los lugares a los que llegó. Así fue como trabó contacto con Ben Gurión y por su intermedio con Golda Meir, por ejemplo. O como conoció a Fellini en Italia. Estaba todo el tiempo rompiendo barreras, y con eso les abrió las puertas y sobre todo los ojos a muchas mujeres de la época. A fin de cuenta, si ella, en su doble calidad de mujer y judía, había podido, las demás también podíamos.”




De vuelta en Buenos Aires, ya con el seudónimo Blackie, sigue cultivando el jazz, lo que la lleva a presentarse en el Maipo junto a Pepe Arias, por quien conoce a su marido, Carlos Olivari. “Un bohemio, un hombre de la noche –rememora Escliar–, y en este sentido, contradictoriamente, ella era muy convencional, un poco Susanita, le importaban mucho los horarios de la comida y era una obsesiva de la limpieza. Alguna gente que los conoció dice que él le era muy infiel, y es muy probable. De modo que a los diez años se separaron, pero yo creo que ella siguió amándolo toda su vida, cuando él murió fue un golpe tremendo para ella. Este matrimonio es uno de los puntos oscuros, de todos modos, porque en un librito que recopila algunos testimonios de Blackie, ella dice que su padre lo quiso mucho a Olivari, sin importarle que fuera goy. Sin embargo, al parecer, su padre, que era hijo y nieto de rabinos, era muy religioso, y algunas personas que lo conocieron dicen que en verdad, al saber del matrimonio, se tiró al piso del templo de Libertad y se rasgó las vestiduras, en inequívoca señal de duelo. Y hay quien dice que lo odiaba, en realidad, por cuánto la hizo sufrir a ella. Como fuera, Blackie no volvió a tener otra relación sentimental importante, lo que incluso generó rumores de un supuesto lesbianismo, que yo en el libro descarto.”
Durante esos mismos años, a la par de su carrera como cantante, comienza una prolífica actividad en la radio: a Diálogos con Blackie, en Belgrano, le sucede La mujer y la tarde con Blackie, en Continental. Su popularidad la lleva a debutar en comedias musicales e incluso en el cine, en películas como Cristina y Luces de Buenos Aires, pero el gran cambio llegaría en los años ’50, cuando los dueños de la Agencia Naicó (José Cibrián, Ana María Campoy, Juan Carlos Thorry y Tito Bajnoff) le ofrecen un espacio en televisión, a las 21. Sin mucho tiempo para ensayos (la oferta la recibió el mismo día de su debut), Blackie juntó fotografías de su archivo y mientras las desplegaba ante la cámara, refería anécdotas de sus años en Estados Unidos. Cita con las estrellas fue un éxito que se extendió durante siete años, y poco después, en 1954, le merecería la invitación de Cecilio Madanes a compartir la dirección artística de Canal 7. De allí en más, el resto es leyenda. Gran parte de lo que la televisión llegó a ser en Argentina estuvo directamente relacionado con esa mujer enigmática y contradictoria, signada por una vida totalmente singular, que fue Paloma Efrom, Blackie, una productora intuitiva y quizás uno de los mejores entrevistadores que ha conocido el medio.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-4461-2008-02-24.html

Guillermo Bazzola/Ernesto Jodos/Hernán Merlo/Oscar Giunta. "Todo el jazz" Buenos Aires, Argentina, December 1997




SWING 39: Héctor López Furst, Ricardo Pellican, Walter Malosetti y Héctor Basso

jueves, 9 de julio de 2009

GASTON CONTENTI


Comienza a estudiar música a los 10 años, piano y luego trompeta y guitarra. A los 14 años debuta como segunda trompeta en la Orquesta Sinfónica Municipal de Montevideo. Simultáneamente toca en distintos grupos liceales de Montevideo, así como en la Banda y Orquesta del Jackson Junior High School de Chicago, USA, durante su estadía de 6 meses en ese país.
Desde esa fecha cumple una intensa actividad grabando y actuando junto a los principales músicos del medio uruguayo–Jaime Roos, Jorge Galemire, Fernando Cabrera, Sexteto Electrónico Moderno, Los Gigantes, Raúl Medina, Julio Frade, Panchito Nolé, Eduardo Mateo, Alberto Magnone, Hugo Fattoruso, Jorge Galemire, Urbano Moraes, Pippo Spera, Repique, Los Zucará, Jorge Nasser, Larbanois-Carrero, Hugo Jasa, Jorginho Gularte, Laura Canoura, Mariana Ingold, Osvaldo Fattoruso, Jorge Schellemberg, Samanta Navarro, Ricardo Nolé, etc, etc.
Integra, como músico el elenco en obras de teatro con la Comedia Nacional (“Las Mágicas Noches de Pepe Pelayo”, “Despues de la Caída”)
Participa, entre long plays, CD´s, videos, bandas de sonido y vídeo clips, en mas de 80 títulos.
Integra desde 1990 al 92 la Orquesta Filarmónica de Montevideo. Desde 1980 es integrante del Hot Club de Jazz de Montevideo (premio Fabini 1993 al mejor grupo de jazz), con el que viaja a distintos festivales de jazz en Buenos Aires, Mar del Plata,Córdoba, Viña del Mar, Santiago, Asunción, etc.
Gastón Contenti ha tenido una carrera muy ecléctica, y se ha destacado como trompetista en diversos géneros, desde la música sinfónica al jazz.
Ha realizado numerosas grabaciones y actuaciones en vivo con muchos de los más destacados exponentes de la música popular uruguaya. Con el Quinteto del Hot Club de Montevideo , premio Fabini al mejor grupo estable de jazz del Uruguay, y con otros grupos, ha participado en casi todos los eventos jazzísticos nacionales e internacionales que se llevan a cabo en Uruguay(Montevideo, Punta del Este), Argentina(Mar del Plata, Córdoba, Bs As, etc.), Chile(Viña del Mar, Santiago) y Paraguay(Asunción). Es nominado en 1993 para el Premio Fabini al mejor instrumentista de viento. Participa en casi todos los Festivales Internacionales de Jazz de Lapataia en Punta del Este.


http://www.unaplauso.com/gaston-contenti_av349386.html

MINGO MARTINO Y LOS ESTUDIANTES DANESES :PAPA BUE Y THEIS JENSEN -1980









MINGO MARTINO

Nacido en la ciudad de La Plata, el 24 de noviembre de 1924.
Es ex alumno del Colegio San Luis de esta ciudad, donde comenzó su interés por los tambores, ya que en las fiestas de fin de curso, participaba en los llamados “juguetes musicales” tocando ese instrumento. A posteriori sus ex-camaradas del Colegio Nacional, lo recuerdan -aún hoy en día- haciendo percusión con lápices, reglas, etc. Su padre, lo llevaba a locales donde actuaban orquestas, y su amistad con los bateristas de esa época, entre otros el desaparecido Pedro Benavidez, Carlos Cuacci, Luis Moglia y Alfredo Smith, con sus consejos y clases prácticas, lo alentaron a comenzar su carrera como baterista y a debutar como tal a los 14 años, integrando diversos conjuntos de jazz y música bailable de esta ciudad, En el año 1944 es llamado por el saxofonista DANTE VARELA, para integrar su famosa orquesta, en la que permanece 1 año, alternando sus actuaciones con otro famoso de la época: LOS SANTA PAULA SERENADERS, que dirigía Raúl Sánchez Reynoso. Con ambas orquestas realiza sus primeras actuaciones radiales (LR 3 Radio Belgrano), y también sus primeras grabaciones en el sello Odeón. En 1945 hace el servicio militar, integrando la Banda del Regimiento 7º de Infantería. Al finalizar el mismo se reintegra a la Orquesta de Dante Varela, para una actuación de tres meses en la Confitería Havanna de Mar del Plata. De vuelta a nuestra ciudad forma parte de la orquesta del trompetista Adolfo “Cholo” Rossini, probablemente una de las mejores orquestas de jazz de nuestro medio, y en la que también actuó como debutante quien seria uno de los mejores pianistas locales, me refiero al Dr. Mario Weisberg, y también con la SWING SERENADERS BAND, quien contaba con músicos de la calidad de Pachito, en saxo alto y clarinete, Abel Agostini, en trompeta, su hermano Hércules en piano, y Tulio Biassi en contrabajo. Ya de vuelta en Buenos Aires, en los años 50’, junto a otros músicos de jazz y aficionados, lindan el BOP CLUB ARGENTINO, entre quienes se contaban: ENRIQUE VILLEGAS, GATO BARBIERI, LALO SCHIFFRIN, BEBE EGUIA, PICHY Y OSVALDO MAZZEY, LUIS BORRARO, JULIO VIGUIER, LUIS MARZORATTI, CARLOS BRANCA, etc.
En 1955, ingresa al conjunto de OSVALDO NORTON, con quien permanece por tres años, realizando una gira de 1 año por: Chile, Perú, Ecuador y diversas localidades de Colombia. Con el mismo conjunto actúa durante varias temporadas en L.R. 1. Radio El Mundo, y en confiterías, y locales bailables. Graba también en el sello ODEON, una cantidad de discos.
Durante varios años, actuó con diversas orquestas de Capital Federal: EDDIE PEQUENINO, BARRY MORAL, RAY NOLAN, PANCHITO CAO. Músico estable de RCA VICTOR, graba con los siguientes cantantes: LUCHO GATICA, CARLOS ARGENTINO, MARTY COSENS, VIOLETA RIVAS, MARITOCOSENTINO, CHICO NOVARRO, RAUL LAVIE y LALO FRANSEN. Músico acompañante en Radio El Mundo (1970) del Trío Los Panchos. Actuaciones con el maestro MARIANO MORES, en el Teatro Argentino de La Plata, con los cantantes: ANGELILLO, NIÑO DE UTRERA, TRI MORESN, Y GARCIA GUIRAO, en el Teatro Coliseo de La Plata. Durante su gira por la Argentina en 1972, actuó con la famosa cantante JOSEPHY BA.KER. Fue director de la orquesta estable del Canal 2 de La Plata, y de la orquesta estable de LS 11 Radio Provincia de Buenos Aires. Graba con la orquesta de Alberto Favero, su famosa “SUITRANE” que fuera dedicada al saxo tenor John Coltrane, y editada en Argentina y Estados Unidos.



En 1962, junto a los músicos locales: OSCAR MENDY, JORGE CURUBETO, NESTOR MENDY, funda el GRUPO CONTEMPORANEO DE JAZZ LA PLATA, contando tanbién con la colaboración del conocido critico de jazz TALERO PELLEGRINI. Este grupo –que permanece actuando hasta el presente- con sus nuevos ejecutantes: CACHO FERREYRA, ALBERTO GUGLIELMINO, y la cantante MARCELA MONREAL, ha sido rebautizado QUINTETO DE JAZZ LA PLATA



1980: Es seleccionado para integrar el Conjunto Dinamarqués LOS ESTUDIANTES DANESES, con quienes realiza una gira de quince días por el Uruguay (Teatro Liceo de Montevideo), Pcia. de Buenos Aires.
Actuaciones en el Canal 9 y grabación de un LP doble.





ESTUDIOS REALIZAIDOS: Conservatorio Gilardo Gilardi (1950) con el maestro ANTONIO YEPES
ESTUDIOS PARTICULARES: Con el maestro LUIS VARELA.
CONFERENCIAS Y PUBLICACIONES EN DIARIOS Y REVISTAS ESPECIALIZADAS:
“BUDDY RICH, THE PRESIDENT”, “GRANDES BATERISTAS DEL JAZZ (KRUPA, RICH MAX ROACH, JOE JONES, CH1CK WEEB, SIDNEY CATTLET, PHILLY JOE JONES)”, Miembro Fundador dcl BUDDY RICH FAN CLUB (USA).
PRESIDENTE HONORARIO DEL JAZZ CLUB LA PLATA
1993: Mención de Honor de la Asociación Argentina de Bateristas, por sus 50 años con los tambores y dedicación a la enseñanza.
1995: Fue galardonado con el premio HOMERO MANZY (categoria música).
1997: Premio Asociación Nueva Capital.

OTRAS ACTIVIDADES DE PERFECCIONAMIENTO: Viajó dos veces a EEUU, varias veces a Brasil, con fines de estudio y perfeccionamiento.-

http://www.bymsrl.com/discografica/artistas/mingo/biografia.htm

DINAMARCA Y EL JAZZ:
Following World War II, Danish jazz musicians began to split into an older guard, which maintained the style of older New Orleans jazz, and newer musicians who favored the bebop style of Charlie Parker and Dizzy Gillespie that was then emerging in America. The former were represented by musicians such as pianist Adrian Bentzon, trombonist Papa Bue, and trumpeter Theis Jensen, while the latter included saxophonist Max Brüel, bassist Erik Moseholm, and trumpeter Jørgen Ryg.

THEIS JENSEN tp

Born in Copenhagen, DK, August 5, 1938. Self-taught. Started playing in 1952 with amateur bands and later in the 1950s with clarinettist Henrik Johansen 1955-56, and pianist Adrian Bentzon 1956-63. From 1963 until today he has been the leader of Theis/Nyegaard Jazzband. Since 1998 under the name »Theis' Jazzband«. Over the years he played with many American soloists such as Louis Jordan, Albert Nicholas, Roy Eldrige, Doc Cheatham, Vic Dickenson,
Wild Bill Davison, Edmond Hall, Bill Coleman a.o. He has toured most of the world and recorded with his own bands, Papa Bue, Jørgen Svare, and as a solo vocalist he is heard on CBS record »Mand Mand« (1980
He works professionally as a freelance graphic designer



http://en.wikipedia.org/wiki/Music_of_Denmark


SERGIO MIHANOVICH :SOMETIME AGO


Es uno de los compositores más importantes del jazz y es argentino. Bill Evans, Stan Getz, Art Farmer, June Christy, Michel Petrucciani y Tony Bennett son algunos de los que interpretaron sus temas. Acaba de publicar un disco en vivo, este año se reeditaron dos de sus álbumes históricos de la década de 1960 junto a músicos como el Gato Barbieri, y actúa todos los sábados de este mes y del próximo en Notorious. Sin embargo, para muchos sigue siendo sobre todo el tío de Sandra.






Por Diego Fischerman (PAGINA 12 BUENOS AIRES)


El principio o, más bien, uno de los principios posibles, es en un sótano. Allí hay un piano vertical. Alemán. Arriba, en el primer piso, hay un Steinway de cola. En ése se toca música clásica y en el de abajo su padre y sus tías, más adelante reemplazadas por sus hermanos, ensayan y cantan canciones populares. Uno de los que estará en esa casa de la calle Montevideo será el pianista Friedrich Gulda, aquel por quien Martha Argerich se fue a estudiar a Viena. Y él también tocará música clásica en el piso de arriba y jazz en el sótano. A Sergio Mihanovich no le gustaba la música popular. O aún no sabía que le gustaba. Sus tías lo llevaban al Colón donde su abuelo, Carlos Berro Madero, había sido director artístico y había introducido la música de Wagner. Todas cantaban y tocaban el piano. Y él componía –de oído, porque nunca leyó ni escribió la notación europea tradicional– piezas para piano que, cuenta, “imitaban a Bach, Mozart y Chopin”. Pero el otro comienzo –el verdadero comienzo– es unos años después. También hay un piano, pero el lugar es un hotel de Nueva York donde su padre había alquilado todo un piso.
En la esquina del hotel, en la calle Lexington, había una casa de música equipada, como era habitual en ese entonces, con cabinas con tocadiscos. Y él, a los 12 años, escuchaba allí todo lo que existía. Su padre le daba un dólar por día y los discos de pasta valían 80 centavos. Salvo que fuera al cine, donde la función de la mañana, que era la más barata, costaba 25 centavos, le alcanzaba para un disco por día. En Nueva York, en 1939, mientras Alemania invadía Europa, él descubrió a Cole Porter y comenzó a componer canciones à la Broadway. La primera que recuerda –y que aún hoy canta en sus shows y forma parte de su flamante disco en vivo– se llama “I’m Sure That I Know” y la creó a los 13 años, en homenaje a Doris Day.
Bill Evans, Stan Getz, Art Farmer, Jim Hall, Benny Golson, Joe Pass y Herbie Hancock tocaron sus temas. Ella Fitzgerald, Tony Bennett y June Christy admiraron sus canciones. El, argentino y descendiente de un croata y una serbia –“el primero de todos los milagros”, dice–, es uno de los escasísimos autores nacidos fuera de Estados Unidos –y que no trabajaron para las factorías del Tin Pan Alley primero y Broadway y Hollywood después– cuyas canciones están incluidas en el Real Book, un conjunto de partituras casi apócrifo donde está ni más ni menos que el canon del jazz: todo eso que el género considera standard.
Algo inusual
A comienzos de la década de 1960, Sergio Mihanovich actuaba junto al Gato Barbieri, entre otro de los grandes nombres del jazz de entonces. Allí llegaba, después de sus presentaciones, Ella Fitzgerald junto a sus músicos. El guitarrista Jim Hall se sentaba a tocar con ellos (y llegó a postergar su regreso a Estados Unidos para quedarse grabando un disco con Mihanovich y sus amigos) y Ella Fitzgerald, invariablemente, apenas traspasaba la puerta del Jamaica pedía: “Something Inusual”. Otro de sus admiradores, el pianista John Lewis, fundador del Modern Jazz Quartet, gourmet (en Buenos Aires se hospedaba en el Claridge, porque le gustaba más la comida que la del hotel donde estaba el resto de los músicos) y director artístico de la compañía Atlantic, lo tentó para ir a Nueva York a trabajar. Estuvo en su casamiento, lo consideró “un hijo”, le ofreció casa (“Estoy mirando para ustedes un penthouse que perteneció a Lucille Ball”) y una paga millonaria por escribir canciones y letras para las músicas de otros. La casa no existía. Y la paga tampoco. Lewis terminó ofreciéndoles, a Sergio y a su esposa, que durmieran en un sofá en el living de su departamento. Le pasó la música de una canción destinada a una comedia musical, para que le pusiera letra. Mihanovich pidió el libro y Lewis le dijo que no importaba. El nombre de la comedia era Natural affection y Mihanovich escribió una canción de amor. La obra trataba la relación entre una madre y un hijo, y la canción, obviamente, jamás vio la luz. Al poco tiempo, Lewis anunció que se iba a Europa y el argentino quedó anclado en Nueva York. Jim Hall le presentó a una editora y ésta tomó sus canciones y comenzó a pagarle una suma fija semanal. Sergio Mihanovich cuenta que no sabe exactamente cuánto producían sus canciones, pero que la editora le confesó que, gracias a ellas, podía enviar a sus hijos a la escuela.
Algun tiempo atrás
“La mujer de Bill Evans era un personaje”, relata Sergio Mihanovich. “Usaba guantes negros hasta arriba de los codos y recién después descubrí que era para tapar los pinchazos de la droga. Y ella me contó que tenían un gato que se llamaba Harmony, que amaba la forma de tocar de Bill pero huía despavorido si alguien ponía un disco de Oscar Peterson.” Cuando se conocieron, Evans no sabía que Mihanovich componía canciones y el argentino ignoraba que el pianista, poco después, grabaría una versión inolvidable de su tema más famoso, “Sometime Ago”, un vals que parece hecho a la medida de Evans y que, hasta el momento, incluye más de setenta versiones, incluso la de su sobrina Sandra, que formó parte del disco Todo brilla, de 1992. La canción cierra su disco En vivo en Notorious, recién editado por MDR. Y allí, en ese mismo lugar, actúa todos los sábados de este y el próximo mes junto al guitarrista Pancho Carattino y distintas cantantes invitadas. En las sesiones que dieron lugar a la grabación del disco, entre noviembre de 2005 y septiembre del año pasado, la cantante fue la excelente Ligia Piro. Y este mes será Guadalupe Raventos. “Hace maravillosamente mis canciones”, dice el autor.
“Sometime Ago” fue el primer tema que Mihanovich compuso en Estados Unidos. Jim Hall lo grabó con Art Farmer. El notable trombonista y arreglador Bob Brookmeyer lo registró dos veces, con el cuarteto que tenía junto al trompetista Clark Terry y en su disco Bob Brookmeyer and Friends. Los amigos del caso eran Stan Getz, Herbie Hancock, Elvin Jones, Ron Carter y Gary Burton. Fred Hersch (en su disco E.T.C.), June Christy (en Impromptu), Lee Konitz (en Satori), Michel Petrucciani (en Darn That Dream y en Conversation), Sergio Mendes, Joe Pass, Teté Montoliu, Steve Kuhn y George Shearing también lo grabaron. “Pero como la versión de Bill Evans no hay”, afirma Mihanovich, que este año fue protagonista, también, de un hecho sumamente inusual para la industria local, la reedición por parte de Sony-BMG de dos de sus discos históricos en un CD: Buenos Aires Jazz y la banda de sonido de Los jóvenes viejos, junto al Gato Barbieri entre otros músicos y en ambos casos con arreglos de Oscar López Ruiz.


Amor y decepción

El primer trabajo para el cine fue por recomendación de Lalo Schifrin, que se estaba yendo a los Estados Unidos como pianista de Dizzy Gillespie. Se trataba de un documental de Manuel Antín llamado Biografías, donde sólo se veían los pies y las piernas de los personajes. “Siempre tuve excelentes arregladores”, recuerda Mihanovich. “La que más me gustó fue Triángulo de cuatro, de Fernando Ayala con libro de María Luisa Bemberg. Allí el arreglador fue Oscar Cardozo Ocampo. Después hice, con Oscar López Ruiz, Los jóvenes viejos, Los traidores de San Angel, de Torre Nilson, y una que no vio nadie, Che ovni, de Aníbal Uset. Una canción de esa película, ‘Made for love’, la cantaron después a dúo Steve Lawrence y Eydie Gorme. Lo que más trascendió fue ‘Sometime Ago’, pero yo tengo canciones mejores, creo.” Entre las otras canciones admiradas por otros hay un bolero, que algunos cantaron en inglés como ‘Love and Deception’ y otros, como Horacio Molina o la brasileña Leny Andrade, en castellano. Sandra Mihanovich quiso grabarla pero en el sello discográfico le dijeron que era demasiado deprimente, que eso de ‘todo es mentira, no creo en la vida’ no iba con su imagen. Sí grabó, en cambio, ‘Te falta corazón’ y ‘El juego de la vida’, una de las pocas canciones que su tío escribió originalmente en castellano. “El inglés me resulta más musical, más natural para cantar; no sé por qué”, dice Sergio Mihanovich. Algunas de sus letras son profundamente escépticas. Comparte con Cole Porter, en todo caso, esa especie de sentido del humor tan cruel como introspectivo. En los años de Jamaica cantaba 60 canciones por noche. Cuando empezó a actuar allí todavía estaba haciendo la conscripción. Terminaba en el club y se iba al Ministerio de Guerra, que era donde estaba destinado. “No me acuerdo de nada. No sé qué cantaba ni cómo lo hacía. Sólo sé que tardaron todavía quince días en darme la baja y que no podía decir que no a presentarme todas las noches. Al principio no querían tomarme. Fue Lois Blue la que convenció al dueño diciéndole que no me dejara ir, que tenía talento. El primer día estuve a prueba. Y tuve la suerte de que se llenó de americanos que pedían canciones y canciones. Y yo las conocía todas.” Su letra favorita es la que hizo para un tema de Jorge Calandrelli, ‘When Love Was All We Had’ (‘Cuando el amor es todo lo que teníamos’). Tony Bennett lo grabó en Art of Excellence. “Es mi mejor letra y creo que me salió bien porque estaba separándome de mi mujer”, cuenta Mihanovich. “Cuando Bennett estuvo en Buenos Aires fui a verlo al camarín. El empezó a cantarme la canción y me dijo que era una de las letras más perfectas que había cantado. Después me invitó a comer y terminamos en su suite del hotel Sheraton escuchando un casete con canciones mías que yo había llevado para regalarle.”

ELLA ON TOUR :1961



Your experiences with Ella Fitzgerald and that tour of South America – memorable moments?


Everything with Ella was pretty amazing. Going to South American was incredible for me, especially the first stop. We played at the Copacabana Palace Hotel in Rio de Janeiro. We played three weeks in this great hotel right on the water. The bossa nova was just starting up and the music was just kind of coming out of the air. I couldn’t believe it. We went to São Paulo after that, Montevideo and then on to Buenos Aires. I heard Astor Piazzolla’s music for the first time. I’d never heard tango music and it was an ear-opening experience.


Ella was just stunningly good. I think I heard her miss one note. Working with Gus Johnson we once played an arrangement by Nelson Riddle at the Academy Awards. There was a quick key change and she missed one note. She was amazing.
And you stayed on a while in South America after that tour?
I did. We were supposed to go to Chile but Santiago had had a bad earthquake so that part of the tour was cancelled. I borrowed some money from Norman Granz and stayed in Buenos Aires for about a month.

Norman Granz also managed Jimmy Giuffre so I was able to work with Ella Fitzgerald because of him -- took Herb Ellis’s place. I felt like Lou Gehrig without the disease -- always in the right place at the right time.



http://jazz.com/features-and-interviews/2008/9/12/in-conversation-with-jim-hall

miércoles, 8 de julio de 2009

Y MAS ...


MAS SOBRE ELLINGTON 68


martes, 7 de julio de 2009

SANTIAGO LUZ




PROHIBIDO PARA NOSTALGICOS

"El negro del clarinete"


por LUIS GRENE
Inundó de swing al viejo Montevideo. Bohemio que cruzó la noche de la ciudad que tanto amó. Santiago Luz y su clarinete, una de las leyendas urbanas de la Vieja Capital. La memoria, aunque medio achicharrada, entona bajito el clásico de Benny Goodman "Tengo ritmo". Y comienzan sus versos sincopados sobre aquel negrazo que fue su amigo. Santiago había comenzado en el carnaval de antaño con los Jardineros de Harlem. Brillaba en los tablados por su vivacidad. Pero su metejón era el jazz y no paró hasta tener su mítico trío musical con el que sacudió los barrios de ayer. Vecino de la Unión, las calles y boliches lo reconocían por su ronca voz charlando picardías. Su relampagueante popularidad fue por fines de los 50 y con altibajos llegó hasta principios de los 70. Tuvo su punto culminante en aquella actuación en el Estudio Auditorio, unos días antes del incendio que destruyó al emblemático edificio. El gran mérito de Santiago Luz fue el popularizar al género jazzístico en ambientes marcados por el tango. Encandiló a todos en los bailongos donde la musa arrabalera pisaba fuerte y compadrona. De a poco, ingresó en las alas de baile hasta ser una presencia habitual y muy querida. Su pequeña figura, un viejo smoking y la barbita de mota blanquecina fueron populares por la mitad del viejo siglo. Los bailarines que un rato antes se habían trenzado en los tangos de las típicas, de a poquito, se fueron liberando de prejuicios. Aprendieron a danzar, bailar y saltar con el negro del clarinete. Acompañado por el enorme contrabajo y la estruendosa batería, Santiago contorneaba suavemente su cuerpo y en éxtasis con los ojos muy cerrados. Suenan en el laberinto de la memoria los acordes de "Saint Louis Blues, "Moritat" y la genial versión de "Cuando los santos vienen marchando". Lo estamos viendo y escuchando en la Granja Dominga, de Manga, entre las mesas repletas de gente que festejaba un fin de año de aquellos. Su entusiasmo era tan grande que no paraba de tocar. Le hacíamos señas que la otra orquesta estaba esperando y él ¡minga de bolilla!. Al final, no quedó opción y le desconectamos las luces y el micrófono. Pero aún así, en penumbras, ante la algarabía del público, siguió y siguió con su música. Así era Santiago, una pasión sin límites por lo que llevaba en la sangre. Entraba en los bailes siempre acompañado de aquella hermosa mujer rubia y, al instante, aparecía en su mano su otra eterna compañía, un vaso de semillón vino tinto. Lo consumió la bohemia y nunca prestó atención a las oportunidades que la vida puso a su alcance. Como aquella noche en el cabaret Embassy donde fue escuchado por el maestro del jazz Cab Calloway que estaba de gira por Sudamérica. Le ofreció que tocara en su famosa orquesta y lo acompañase a los EEUU. Prefirió quedarse con sus amigos y dijo que no. Seguía siendo el muchacho humilde que una vez había llegado de Tacuarembó y por la Villa de la Unión hizo su barra de amigos. El querido Santiago que en el bar Hércules, de 8 de Octubre y Comercio, mientras levantaba su copa decía que el tango y el jazz había nacido de los negros y pardos. Como escribió Cortázar sobre Charlie Parker, fue una explosión de música. Y verlo con su clarinete, parecía que estaba haciendo el amor cuando lo tocaba. Dedicamos estas líneas al compañero Forlán Lamarque que aunque ya no esté, igual sigue estando. Con más recuerdos y música los esperamos, todos los sábados a las 19 horas, en la 1410 AM LIBRE. *


http://www.larepublica.com.uy/comunidad/155757-el-negro-del-clarinete

1951 Cab Calloway Re-establishes the big band for a tour of South America, appearing in Montevideo, Uruguay during Carnival






After a considerable hiatus, the band reorganized (though not on that big a scale) for a tour of South America, appearing in Montevideo, Uruguay during Carnival. On the side lines it kept playing in small clubs. Cab also landed a part in Porgy and Bess on Broadway as the character Sportin� Life.

From 1952 to 1954, Cab toured Europe and America in the role of Sportin' Life with the touring company of Gershwin's Opera, Porgy and Bess. From 1954 on, he worked as a solo act, although on occasion, he did front a big band assembled by Eddie Barefield


Cab Re-forms Big Ork for Trip to Uruguay.
down beat, vol. 18, February 24, 1951. p. 1



Three U.S. Orks Hits in Montevideo Appearances.
down beat, vol. 18, April 6, 1951. p. 1














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