sábado, 20 de junio de 2009

Hugo Osvaldo Fattoruso, Leonardo Amuedo , Daniel Mazza playing "Santanita"



CD 1
1. Universal
2. Alfie
3. I'll Never Fall In Love Again
4. Raindrops Keep Falling On My Head
5. Painted From Memory
6. De Gestorvenen
7. Ken Je Mij
8. Blackbird
9. Don't Make Me Over
10. Arthur's Theme
11. De Zee
12. Do You Know The Way To San Jose?

CD2
1. Waiting For Charlie
2. Vlieg Met Me Mee
3. That's What Friends Are For
4. 4th Of July
5. Who'll Speak For Love
6. This House Is Empty Now
7. Radeloos 8. Walk On By
9. Say A Little Prayer
10. Calico Skies
11. On My Own
12. What The World Needs No
13. You Are So Beautiful







1.ELISA (ALISA)
2.CANCAO DO CORACAO (HATSUZEKKU )
3.REAL
4.VENUS
5.COM A PAZ NO CORACAO (I FEEL YOU IN MY HEART)
6.A ESTRELA NAMORADA
7.SAUDADE DE VOC (I MISS YOU)
8.NAVEGANDO SOZINHO (SAILING ALONE)
9.LA MADRUGADA (DAY BREAK)
10.SONHO DE VERAO (PASTEL SEA)
11.TEMPLO DA ILUSAO (THE LAST SCENE)

Musicos
Ivan Lins (voz)
Djavan (voz)
Filo Machado (voz / guitarra)
Rosa Passos (voz / guitarra)
Valeria Oliveira (voz)
Tatiana (voz)
Mario Adnet (guitarra)
Leonardo Amuedo (guitarra)
NORA (voz)








Leonardo Amuedo was born in Montevideo, Uruguay in 1967. He learned his first guitar chords when he was 4 years old with his brother. By the age of 17 he was already playing with several important musicians in Uruguay like Julio Frade , Osvaldo and Hugo Fattoruso( OPA group), Mariana Ingold ,Urbano Moraes , and Fernando Torrado . He moved to The Netherlands in 1990 where he played and recorded with : Cor Baker, Laura Fygi, Jose Koning,Batida,Metropole Orchestra, Fernando Lameirinhas, Joia, Hein van de Geyn, Bacan, Ivan Lins, Dori Caymmi, Dulce Pontes,Ruud and Roeland Jacobs , Estrella Acosta, AlainCaron,Hermeto Pascoal, Sticks & Strings, Jimmy Haslip, Michiel Borstlap,Paul van Vliet, Rosenberg Trio and TrijntjeOosterhuis. In 2002 Leonardo moves to Rio de Janeiro (Brasil) and sence that he has recorded and share the stage with several artists and musicians like : João Bosco, Caetano Veloso, Gilson Peranzzetta , Mauro Senise, Luiz Avelar, Batacoto, Armando Marçal (Pat Metheny group), Wagner Tiso, Alejandro Sanz, Jane Monheit, Simone, Marcio Montarroyos, Jorge Vercilo, Leny Andrade, Itiberê,Hermeto Pascoal, Oscar Castro, Neves ,Idriss Boudrioua, Andre Mehmari, Herbie Hancock, David Finck , Craig Handy, Billy Hart , Maria Schneider, Vince Mendoza and Alex Acuña (Weather Report). For the last six years Leonardo is join officially IVAN LINS' band.
Web Side:
http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewProfile&friendID=151315830
PUBLICADO POR LEONARDO DÍAZ
http://www.actualjazz.blogspot.com/2009/01/leonardo-amuedo.html

LEONARDO" BOLSA" AMUEDO



Leo Amuedo playing Stella by Starlight. Leo Amuedo interpretando Stella by Starlight em 7/8. Workshop realizado no Centro Musical Antonio Adolfo - Tijuca/RJ, em 02/12/2006.

El maestro JUAN LAMAS de gira con VINICIUS,TOQUINHO Y BELEN





http://www.belenperezmuniz.com.ar/prensa.htm

Belén Pérez Muñiz es cantante de música popular brasileira. Reconocida como una de las más destacadas intérpretes de este género en la escena local, desde niña estuvo en contacto con las más importantes figuras de la música de Brasil, país en el que pasó gran parte de su infancia y adolescencia.

Hija de los creadores y propietarios del legendario café-concert "LA FUSA", fue criada en un ambiente musical - su padre, Coco Pérez,fue músico y pianista de jazz. Este entorno le permitió compartir y participar de memorables momentos musicales con los grandes artistas que se presentaban en el local de sus padres tanto de Argentina como de Brasil, y que solían hospedarse en su casa: Nana y Dori Caymmi, Toquinho, Chico Buarque, Zé Renato, Joyce, Marilia Medalha, María Creuza, Maria Bethânia, Vinicius de Moraes, etc.
Discípula de Vinicius de Moraes, tuvo el privilegio de comenzar su carrera de la mano de este increíble artista y gran amigo, con quien se formó en estilo y repertorio y con quien compartió cartel en Brasil, Uruguay y Argentina en las últimas actuaciones del poeta en nuestro país.

Boliches que ya no son ________________________________________

RICARDO GARCIA OLIVERI
Era un placer escucharlo al Mono Villegas. Cuando hablaba, también. Solía evocar sus actuaciones como un típico pianista de boliches, en aquellas épocas llamados nightclubs. El recordaba especialmente uno, el Jamaica, que estaba en San Martín y Viamonte desde los años 50. Otro local de la misma época fue Mogador, ubicado en Paraná 877.Es difícil que en cualquier tiempo pasado hayan existido tantos espacios dedicados al género como actualmente. Pero, y sin dejar de ser minoritario, el jazz siempre los tuvo en Buenos Aires. También cabría acotar que, en compensación, los existentes eran más constantes, más estables. Y que la actividad no era una vez por semana sino todos los días.Tal vez, otra diferencia estribaba en que no se trataba de shows temáticos sino que se armaban con un poco de cada música. En la breve pero intensa vida del 676, el boliche que puso Piazzolla a esa altura de la calle Tucumán, allá a principios de los 60 actuaban, en una misma noche de día hábil, el propio Astor con su memorable Quinteto; el contrabajista Jorge López Ruiz con su agrupación de jazz y, como número invitado, Joao Gilberto, que estaba en la cúspide de su éxito y de su neurastenia. Todo por el mismo precio. Y aún más: ya muy pasada cierta medianoche cayeron dos músicos del Modern Jazz Quartet, que se estaban presentando en el teatro Opera, llegaron después de comer para escuchar a esos fenómenos, y terminaron enganchados en una pizza (jam session, pero en porteño) que, como correspondía, terminó con la luz del día.Los diez años que abarcan la segunda mitad de los 60 y la primera de los 70 (hasta que llegaron la Triple A y la dictadura) fueron, probablemente, los mejores. El jazz estaba en los grandes escenarios y en boliches lujosos como el Embassy, de la calle Suipacha (que venía de mucho antes) y La Fusa, producto típico de esa época, sito en plena calle Santa Fe. Esto, entre los que albergaban músicas de otros tipos, pero que también tenía sus antros exclusivos. La cantante Lois Blue abrió su propio local, No Name, en el sótano de Sarmiento que antes había sido el Goyescas, dedicado a las variedades, y que después fue el teatro Olimpia. También estaba el Santa María, de Montevideo casi Córdoba. Además existían instituciones como el Hot Club y el Club de Jazz, liderado por otro gran impulsor, César Parisi, y los conciertos organizados por un especialista en divulgar el jazz desde la radio, Capuano Tomey.Sin embargo, en plenos años de plomo abrieron sus puertas La Ciudad, lujoso local de la calle Talcahuano; el ya legendario Jazz & Pop, de Chacabuco; Shams, de Federico Lacroze; y todos los de Palermo Viejo, El Ciudadano, La Trastienda y tantos otros.La que sigue es otra historia, y más reciente.
http://www.clarin.com/diario/1999/08/31/c-00402d.htm

TOOTS CUMPLE LOS 80 EN LAPATAIA










http://www.festival.com.uy/index.html

Buenos Aires Herald, 16 de enero de 2002
Toots Thielemans steals the show
BT KEVIN CARREL FOOTER
Punta del Este- If there were anyone who still doubted that music jeeps you young, just look at jazzman Totts Thielemans, who celbrated his 80th birthdayin the company of hundreds of fans on the last night of the Punta del Este Jazz Festival. Surrounded by some of the world's best jazz musicians (one of whom was only a quarter of Toot's age), the great Belgian harmonica player showed that with a simple instrtument, great musicianship and, above all, deeply-felt emotion you can make moments of sublime beauty-and of course steal hearst an ears.
No one who was presente at the end of the Seventh Punta del Este Jazz Festival will ever forget it. At one of the most extraordinary jazz gatherings around, that last night´s impeccable line-up included the Alberto Magnone Quintet; the jazz-flamenco fusion of Chano Dominguez; Toots Thielemans with pianist Kenny Werner back for their second performance at the festival; and Paquito D´Rivera and the Dairy Farm All Stars, a pick-up band formed from Paquito´s own band peppered with some of the great jazz talent hanging around on the farm where the festival is held. This year the All Stars added to their ranks guitarist Russel Malone (known for his work with Diana Krall) and this year´revelation, 18-years-old trompeter Christian Scott.
As if all this weren´t enough to carry local jazz fans through to next year´s festival, Paquito then called Toots to the stage. While Toots was weaving his magic in a solo, a cake replete with 80 candles was rolled out and the already charged final chow of the festival turned iunto a birthday party for the much-loved Toots. The crowd, now on its feet, sang a rousing Happy Birthday led by Paquito´s clarinet.
Toots Thielemans in one of the great legends of jazz. As one wag remarked, most musicians cite a long list of great musicians they have played with in order to prove their credentials. With Toots it´s different: everyone brags that they once played with him. The list of his collaborators is long and illustrius: Edith Piaf, Paul Simon, Charlie Parker, Ella Fitzgerald, Django Reinhardt, Benny Goodman, Elis Regina ann Miles Davis among many orhers. He has also comoposed films scores and the theme song for Sesame Street. His most famous composition and the one most often covered by other jazz musicians is the delicious Bluesette. Festival organizer Francisco Yovino, ecstatic that his festival had ended on such a triumphant note, said, “Bringiong Toots Thielemans to the stage here is one of those dreams. He´s a musical legend... It was very emotional, but that´s the way Toots is. Just as he knows how to move you with the songs he chooses and his way of interpreting them. I think that we also moved him.”
For Yobino, putting on the festival each year is a labour of love. (Paquito took to calling him “Don Quijote of the Dairy Farm.”) Against all odds, he has tranformed a seemingly impossible dream into reality by makin his farm in Punta del Estehome to the foremost jazz festival in Latin América and a preferred destination for jazz musicians. Joe Lovano, named “Jazz Artist of the Year” recently by Down Beat magazine calls the festival his musical home. Many musicians do all they canto get an invitation-and it´s no wonder. The other day, observers saw Yobino´s childrens taking Donald Harrison´s bandmates for a horsebeck ride around the farm.
The result is that all pampering and adoration by Yobino´s staff and family(as well as good, old fashioned attention to detail) shows up in the music. Inevitably, extraordinary things happen on stage on the festival. Take Oscar Giunta´s and Horacio Fumero´s
drum-bass duet on Thursday; Rosa Passos and Paquito D´Rivera playing Jobim´s Só Danço Samba that same night; Russel Malone´s sure, soothing guitar work on Saturday; Kenny Werner any time he touched the piano keys; the inspired arrogance of the flamenco bailaor Tomasito (brought by Chano Dominguez; Paquaito´s clarinet calling, calling.
And of course Toots. “ My music is between a smile and a tear”. Said Toots, seated on a bench in front of the “Rancho de los Músicos”. A small barn qhere the musicians hanfg out before and after their performaces. “The blues is there, And Van Gogh is there. The pastel color is there. The pastel is not black, it´s not white, it´s betwenen the two. It´s gray. Gray is not sad and Gray is not happy ... About 10 years ago a journalist asked me; “Were does the real Toots Thielemans feel at home?” And qithaout thinking it cme out between a smile and a tear.”
Those of us who were there will remember this year´s festival with a broad smile inside, buth there will also be a tear became it all had to end so soon.

JAZZ EN EL TAMBO :LAPATAIA




http://www.festival.com.uy/index.html

Clarín 6 de enero de 2005 | VIAJES
CONFIESO QUE HE VIAJADO
Jazz en un tambo uruguayo
Una estancia de Punta Ballena entre los paisajes predilectos del músico cubano.
Paquito D'Rivera
Pienso en un lugar en el mundo y el primero que me viene a la mente es El Sosiego, un tambo que está en Punta Ballena, a la altura de la parada 45 de La Mansa, Uruguay. Allí hay un hombre, Francisco Yobino que, contra viento y marea, organiza todos los eneros un Festival de Jazz de dimensión internacional, world class . El próximo será del 6 al 16 de enero. Del 14 al 16 se presentarán artistas de todo el mundo.

El Sosiego es muy conocido por sus productos Lapataia, especialmente el dulce de leche. Para mí, Yobino es el quijote del tambo porque, contrariamente a la lucha perdida contra los molinos, él ha defendido la existencia del lugar a lo largo de los años. Es un sitio extraído de una novela, suena a realismo mágico. Imaginen un escenario al aire libre —y eso que a mí nunca me gustó tocar al aire libre— en el medio del campo uruguayo, con un fondo de vacas que pastorean. Y una llama. Frente a nosotros, los músicos, se despliega un hermoso bosque de eucaliptos. De pronto sopla el viento y a uno le llega ese aroma fresco. Conozco muchos lugares del mundo: París es mi ciudad favorita, vivo en Nueva York y, sin embargo, el primer lugar del planeta en el que pienso es este tambo. Quizá se deba a que amo la naturaleza, los animales y que aquí encuentro la comunión perfecta de la música con el entorno natural. El Sosiego me inspira.

Llegué allí hace 10 años, cuando me llamó el pianista argentino Jorge Navarro y me invitó a tocar en un tambo. "¿Un tambo?", pregunté sorprendido. "¿Y qué es eso? ¿Un instrumento?". Ahí nomás me enteré que era una hacienda y viajé con mi grupo y la cantante brasileña Leny Andrade. Fue el principio de mi romance con el lugar y el de una amistad que durará toda la vida.

*Celebra sus 50 años con la música. La semana pasada se presentó en el Colón.

Entrevista Grisel Isaac

viernes, 19 de junio de 2009

TANGENTES EN JAZZ CUMPLE 50 AÑOS AM 1270 RADIO PROVINCIA DE LA PLATA


“Siendo un chico, me entusiasmaba tener mi programa, en mi casa armaba programas para mi solo, como parte de un juego. Escuchaba discos y hacía los comentarios”...
Con esas palabras, Oscar Horacio Pellegrini, por todos conocidos como Talero, recuerda las dos pasiones que marcaron su vida: el jazz y la radio.
Sus sueños de pibe, iban más allá de los cuadernos, las sumas y las restas. Talero... Un ser que nació con marca propia, un nombre criollo y sencillo, como sugirió la partera. Detrás de aquella curiosidad de niño, se iba dibujando un rumbo marcado por el ritmo y los compases. Sendero que –desde entonces- nunca abandonó.
Hijo obediente y alumno dedicado. Merecedor indiscutible de un premio a pedido: un par de maracas. Primera señal de una pasión que se agigantaría con el correr de los años...
... “cuando no existía la palabra disk jockey, tenía 7 años y a la hora de cenar ponía discos en el Hotel Tosti en la Isla Paulino, era un juego de chico, pero dentro de ese juego estaba dando vuelta la inquietud que se iba a desarrollar años después”... cuenta Talero.
Cuando uno siente una verdadera pasión, en especial por el arte, no está completo hasta que no lo comparte, lo transmite, haciendo de esa expresión un canal de comunicación que tiende redes para que otros se sumen. Sin embargo, esa pasión debió ser relegada, cuando las obligaciones cotidianas requerían de un trabajo estable para sustentar a su familia.
Corría 1956. Por entonces, Talero dividía su vida entre la música y su trabajo. “ vivía una vida paralela entre el banco y lo artístico, era como ser un católico comunista”... tal como él mismo define esa coexistencia inevitable.

La primera decepción
Un día, Talero se decide. Presenta un proyecto en Radio Provincia, pero fue rechazado. Primer intento y negativa. Tal era su desilusión que, al llegar al trabajo, su cara lo decía todo.
-¿Qué te pasa?. Pregunta, al verlo con esa expresión, su compañero de oficina, Jorge Pizarro. Y Talero le cuenta.
- No te preocupes, yo tengo un amigo en la radio, te lo voy a presentar, le dice Pizarro. Y una nueva esperanza afloró en el rostro de Talero.
Esa persona era Jorge Corlate, del Servicio Informativo. “Él me presenta a Sarandría, quien luego me ofrece -de su tira diaria Concierto de Jazz- los días martes, para que yo produjera el programa. Como me quedaba corto con el material, Sarandría me prestaba el suyo. Para mi, comprar discos era un
sacrificio”...
“Como yo entré en 1957, gran parte de la gente creyó que me hicieron entrar los militares. Siempre estuvo la duda”... comenta Talero. Duda que nunca sintió la necesidad de esclarecer.
Luego de dos años de colaboración con el programa Concierto de Jazz, “llegó un momento en que no podía realizar mi idea que era más hacia el jazz moderno. Le pregunté entonces a Sarandría si tenía algún problema en que empezara mi propio programa. Le pedí un espacio al Director Artístico, Esteban Decoral Toselli, y él –delante de mí- le pregunta a Sarandría si valía la pena darme la oportunidad y éste dijo que sí, que me lo había ganado. Me dieron el programa en 1959 y hasta hoy, continúa Tangentes en Jazz”.
En 45 años de aire, las anécdotas son innumerables. Los oyentes y los compañeros de estudio son los protagonistas de tantas experiencias que Talero recuerda como si hubiesen sucedido ayer. “Es toda una vida, todos mis momentos, buenos y malos, los he pasado transitando por acá, y aunque sea muy modestamente, los contratos también me han ayudado” reconoce Talero y agrega “hay que agradecer a todos los sectores de la radio porque en cada momento y situación en que han tenido que colaborar lo han hecho”.

Del compañero al amigo
Kuky Villarejo, la locutora que desde hace 35 años acompaña a Talero en el programa dice ...
“Talero Pellegrini no me hacía sentir un adorno dentro del programa, no trabajo con un compañero, es un amigo, quien comparte mis alegrías y tristezas. Hoy vivimos la alegría de sus 45 años en la Radio y me estoy tomando los mates más ricos con uno tallado y una bombilla de plata que me hizo entrega en estos días... Al que está por ser abuelo mi deseo de felicidad, que se la merece en grande”...
Por su parte, Héctor Mazzucchelli, operador del programa desde sus comienzos, habló de Talero...
“Lo conozco desde 1959 y desde 1984 soy el operador de su programa en forma ininterrumpida. Aparte de amigo, es un ser extraordinario. Además del respeto que le tengo como profesional, grabar con él produce siempre el mismo placer. Siempre está dispuesto a una broma, aunque a la hora de trabajar es muy organizado y sumamente meticuloso. Nos conocemos tanto que nos entendemos con sólo mirarnos, a través del vidrio. La amistad surgió en la radio, aunque también cultivamos ese vínculo fuera de ella y dos por tres, nos comemos un asadito”.


El amigo de la vida
Jorge Curubeto, una persona que conoce a Talero desde sus épocas de juventud, con quien compartió y comparte la pasión por el jazz nos contó algunas de sus vivencias junto al amigo, al amigo que vino de la mano de la música...“En el 52 se anuncia en la revista Jazz Magazine la formación del Bop Club La Plata, del cual me habían elegido presidente, junto a Jorge López Ruiz, uno de los mejores músicos del país y su hermano que es el guitarrista de Astor Piazzola. Eramos todos chicos, hacíamos conciertos y venían a hacernos pata músicos famosos de Buenos Aires como Enrique Villegas y Lalo Schiffrin. Ese es el escenario en el que luego aparece nuestro amigo Talero”, relata.
Dentro del jazz, Talero tuvo un primer papel como baterista. “A partir de la década del 60 recuerdo haber tocado con él en algunos conjuntos. Tocábamos en un boliche que estaba en 4 y 50, se llamaba Cristal. Para ese entonces la ciudad contaba con más de 30 músicos de jazz solistas que formaban grupos de 4 o 5 integrantes, uno fue el Grupo Contemporáneo de Jazz La Plata, del que, en algunas ocasiones el baterista era Talero”.
Talero deja la batería y se dedica a investigar, a conocer más de ese ritmo que lo atrapa. “Luego se abre, para convertirse en comentarista y comienza a trabajar en Radio Provincia. Uno de los conciertos más importantes que dio el Club fue en esa radio”.

“Le gustaba más ser comentarista, escribir, conducir y su programa se hizo famoso, era el presentador, como es hoy, de la mayoría de los eventos jazzísticos que se realizan en La Plata”.
“Me acuerdo de las reuniones que hacíamos en la casa de su madre en 47 y 13, traíamos discos y nos comprábamos algún equipo que esa época eran con púa, y escuchábamos jazz todo el día”.
“Siento un gran respeto y admiración por Talero como profesional, pero más me une el privilegio de ser su amigo, y quererlo como tal o quizás más, como un hermano.. es un hombre de bien, todo el mundo lo quiere, es un tipo de una pasta increíble, de un humor fenómeno, yo nunca lo vi enojado, es un tipo bárbaro”...

Talero x Talerito
“De chico, yo veía a mi viejo en una sala que le habíamos puesto “el cuartito” donde él se encerraba y poco a poco, peso que ganaba se iba comprando un equipo para poder escuchar música y hasta se tuvo que comprar una repisa porque o quedaba lugar donde poner los discos, tenía mucho vinilo porque los CD todavía no existían, aunque te podría decir que al día de hoy no es muy afecto a los CD, prefiere el vinilo y el casete”. Horacio, a quien los trabajadores antiguos de la emisora le dicen Talerito en referencia a su padre, hace una pausa y cambia la yerba del mate, es operador y trabaja en el estudio de grabaciones de Radio Provincia. Me pregunta si me gustan los mates dulces, le digo que sí y prosigue con el relato.
“Por entonces, el cuartito era su cueva, donde el buscaba estar puntualmente con la música, a mi hermano y a mi nos llamaba mucho la atención porque lo veíamos que se pasaba horas con los auriculares puestos, pegando, grabando, armando el programa y jugando a lo que hoy soy yo: operador”.
Un periodista, con muchos años en el medio, afirmó que un grabador puede ser una modesta máquina del tiempo, quizás eso le pase a Horacio, quien repasa “el cuartito era muy chico, de dos por uno y medio, y estaba lleno de libros, discos, carpetas y archivos, era el lugar elegido para juntarse con sus amigos “jazzeros”, a escuchar discos inéditos, tomar café y fumar un pucho”.

Con una voz bien grave, en un diálogo marcado por un vaivén de mates dulces, Horacio, antes de dar por concluida la charla, afirma que no conoció a su padre como músico. “Eso fue antes de que yo nazca, pero él se vincula en serio con la música a partir del programa, a mí me llamaba la atención porque a veces yo
intentaba aportar algo y le acercaba discos de blues y jazz, y él me preguntaba dónde está la ficha técnica, porque si no tenía ficha técnica no le servía, era música en el aire”.
.....................................................................................................................................................
La trayectoria
Talero Pellegrini nació el 1º de septiembre de 1936. En 1946 comenzó su relación con el jazz. Desde 1954 hasta 1966 es baterista.

En 1960 comienza a presentar los primeros conciertos en el Salón de Actos del Colegio Nacional, continuando en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad de La Plata, Facultades de Química y Farmacia, de Ciencias Médicas y Económicas, Centro de Estudiantes de Arquitectura, Aula Magna de la Facultad de Tandil, Teatro Martín Fierro, Intendencias Municipales de Dolores y 9 de Julio, Centros de Estudiantes de Lincoln, Bragado, 9 de Julio, Chacabuco, Caja de Profesionales de la Ingeniería, Escuela Naval Militar de Río Santiago, Liceo Almirante Brown, Teatro Opera, Sindicato de Luz y Fuerza, Agremiación Médica Platense, Instituto de Relaciones Humanas, Instituto de Ciencias Sociales, Salón Dorado de la Municipalidad de La Plata, Colegio de Abogados y Escribanos, Teatro AMIA, Jazz Club Saladillo, LR 11 Radio Universidad de La Plata, Hot Club de Buenos Aires, actuaciones propiciadas por la Subsecretaría de Cultura y Dirección de Turismo de la Provincia.

Distinciones
• Plaqueta entregada por la Secretaría de Prensa y Difusión de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires (1981) en reconocimiento por los 22 años del programa.
• Designación como Socio Honorario del Hot Club de Buenos Aires y un pergamino entregado en el Teatro General San Martín por la Caoba Jazz Band por su aporte a la difusión del jazz tradicional (1985)
• Premio mejor programa de jazz por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas (1992)

Conciertos
• Entre 1985 y 1993 organizó el ciclo Jazz entre Amigos en Caja de Profesionales de la Ingeniería con Alejandro Levit.
• En 1987 es invitado a presentar en el Pasaje Dardo Rocha el ciclo Jazz en Otoño.
• En 1977 organiza en el MOP de La Plata la filial del Hot Club de Buenos Aires.
• En 1994 organiza el ciclo Miércoles de Jazz en el Salón Cultural Seguros Rivadavia. Finalizó en diciembre de 2001.
• En 1962 fundó el Grupo Contemporáneo de Jazz de La Plata. Colabora como columnista en el diario La Gaceta de la tarde con su artículo Jazz 64.

Conferencias
• Realizadas en el MOP entre 1976 y 1977. Grabaciones comentadas.
• Charlas en el Círculo Policial de La Plata entre 1985 y 1986.
• Realizadas entre 1980 y 1987 en la Caja de Profesionales de la Ingeniería.

Emisiones Radiales
• Colabora en Radio Provincia y se forma en el programa Concierto de Jazz (1957-1958), Dirección: Rodolfo Sarandría.
• En 1959 crea el programa Tangentes en Jazz, audición de la especialidad más antigua de la radiofonía argentina.
• Paralelamente dirigió y presentó por la misma emisora Jazz Joven (1963); Jazz Revisión (1973); Sesión de Jazz (1974); Jazz en la tarde (1975); Jazz con Talero Pellegrini (1976); Esta Tarde Jazz (1978).
• En marzo de 1990 debuta en FM 91.3 Radio Capital de La Plata creando Maestros del Jazz.
• Programa Jazz en la Radio por FM Contemporánea 102.7 Gonnet (1992-1993)

Conciertos en vivo comentados
• 1995-2003 Teatro Argentino de La Plata, Salón de Actos del Colegio de Químicos y Concierto 40 Aniversario Súper por Radio Provincia.
• Teatro Coliseo de La Plata 1999.
...................................................................................................................................................
Producción Periodística:
Margarita Torres
Esteban Gil García

http://www.radioprovincia.gba.gov.ar/homenaje/homenaje_talero.htm


Cumplirá 50 años con su programa en Radio Provincia
El periodista comenzó con “Tangentes en Jazz” en 1959. Para mantener viva la leyenda, asegura que “fui al compás con la evolución del jazz”.

Oscar Horacio Pellegrini, conocido como Talero, cumplirá 50 años frente a los micrófonos de Radio Provincia. “Tenía cuatro años. No sabía leer, pero me sentaba con una revista y miraba los dibujitos. Con 4 años hacía locución a mi manera y con el paso del tiempo, a los 14 ó 15 años hacía programas para mí. Era un juego. Un día fui a la radio. Vi al director y le dije que quería hacer un programa de jazz. Tenía 19 años. Me respondió que no le interesaba”, sostuvo Talero. Sin embargo, logró ingresar a Radio Provincia en 1957. Luego de dos años de colaboración con el programa Concierto de Jazz, consiguió tener su propio programa. En 1959 comenzó la leyenda: Tangentes en Jazz.
El periodista dijo que en aquella época “había que formarse muy bien para trabajar en la radio”. “Cuando comencé con Tangente, tenía una base de dos años, y después lo fui puliendo”, señaló, previo a afirmar que logró mantener vivo al programa porque se fue adaptando a cada época: “Si me hubiera quedado en una etapa no hubiera durado tanto tiempo, al igual que si me hubiera dejado llevar por el público. Fui al compás con la evolución del jazz”.
Pellegrini dijo que en la actualidad, para satisfacer al público, el programa se divide en dos partes. “Comenzamos con lo tradicional, que va de los años ’20 a los ’40. Después de una hora comienza otro programa con la evolución del jazz”.
Además, indicó a este medio que cuando era muy chico su padre escuchaba sobre todo tango, pero también compraba boleros y músicos del jazz de la orquesta del ’40. “Yo escuchaba todo, pero lo que más me tiraba era el jazz. Tenía 10 años”, manifestó.

(“Locos de Buenos Aires”. Lunes a viernes de 16 a 18, AM1270)

http://www.amprovincia.com.ar/noticias/detail_noticia.asp?id=11074&seccion=1


Descargar mp3

RADIOMONTAJE FM LA TRIBU B A

Jorge Lopez Ruiz en RadioMontaje

JAM EN NOTORIOUS



El Pollo RIcardo" from "Buenos Aires Tango Standards" (Zoho Music 2006) Gustavo Bergalli, trumpet; Ramiro Gallo, violin; Guillermo Romero, piano; Daniel Piazzolla, drums; Pablo Aslan, bass
live at Notorious (Buenos Aires)

"Keep Walking Jazz Tour" Montevideo, Uruguay - Ballroom del Hotel Radisson, Victoria Plaza - September 27th 2002

"Keep Walking Jazz Tour" Montevideo, Uruguay - Ballroom del Hotel Radisson, Victoria Plaza - September 27th 2002

Bill Bruford - Drums
Tim Garland - Tenor Sax, Bass Clarinet
Steve Hamilton - Keyboard
Mark Hodgson – Bass

jazz tour



Conrado Paulino plays Corcovado (Jobim)

Autumn Leaves PEDRO ITURRALDE Q CARLOS CARLI bat



Pedro Iturralde Quartet
" Etnofonias "
11 Julio 2008
Festival Internacional de Jazz de San Javier
Murcia
Pruduced by Pablo López & Peter Troy Productions S.l

Guillermo McGill (Uruguay, 1965). Percusionista.

Aunque es uruguayo de nacimiento, a Guillermo McGill puede considerársele barcelonés. A la ciudad condal llegó con dos años de edad y allí se formó y creció profesionalmente. A los quince años tocaba con la big band del Taller de Músics y en otras formaciones de jazz. Durante esa etapa fue tres veces distinguido con el primer premio en el Concurso Nacional de Jazz para Jóvenes Intérpretes. También destaca su primer premio del Concurso Nacional de Composición de Jazz en 1993.

A lo largo de su carrera, ha acompañado a músicos como Barry Harris, John Abercrombie, Joe Pass o Marc Johnson. Además de con el jazz, se codea con el flamenco, lenguaje que ha asimilado para su música. De hecho, ha tocado con figuras imprescindibles como el cantaor Enrique Morente y con el guitarrista Rafael Riqueni, entre otros. Además, es miembro del sexteto de Chano Domínguez, formación con la que grabó en el disco de jazz latino ‘Calle 54’ y, posteriormente, el álbum del pianista ‘Oye cómo viene’ y su complemento en DVD ‘Mira cómo viene’. En solitario, grabó en 1999 ‘Los sueños y el tiempo’ y en 2002 ‘Cielo’. Como productor, destaca su trabajo para la cantaora Ana Salazar en el disco ‘Ana Salazar canta a Edith Piaf’ (Karonte, 2003).

https://www.flamenco-world.com/tienda/autor/guillermo-mcgill/1050/



Guillermo McGill, Marti Serra, Josep Cucurella, Israel Sand

Enrique Firpi

Enrique Firpi was born in Uruguay and was fourteen years old when he played his first paid
‘gig’ and has not stopped performing since. A musician must have great versatility to survive
in a land such as Uruguay which is precisely his great strength. Enrique Firpi has lived in the
Netherlands since 1987; he performs internationally and can be heard on countless CDs. He
is teaching at the conservatories of Amsterdam and Utrecht.




Esther Steenbergen Trio plays Largo

Ricardo Nole septeto - Templando en centro cultural sur

Ricado Nole Piano, Composicion y arreglos -
Facundo Ferreira Drum percusion -
Fernando Lerman Saxo alto y flauta traversa -
Javier turco Mokdad Percusion -
Juna presas Saxo tenor -
claudio rossi Trompeta -
jose lopretti Bajo eléctrico –

ARMONITANGOS JOSE REINOSO Y ANTONIO SERRANO



"LIBERTANGO" de Astor Piazzolla arreglado para el cd "Armonitango" (Casa Limon) de Antonio Serrano, grabado en 2007.
Intervienen en el CD:
Antonio Serrano (armónica)
Toots Thielemans (armónica)
José Reinoso (piano)
Jerry Gonzalez (trompeta)
Raynald Colom (trompeta)
Jorge Pardo (flauta)
Javier Colina y Elsy Heredia (contrabajo)
Alain Perez (bajo)
Niño Josele y Javier Limón (guitarra flamenca y palmas)
Horacio el Negro (bateria)
Pepe Espinosa (percusion)
Piraña (cajon y palmas).

Bernardo Baraj



El saxofonista Bernardo Baraj fundó Alma y Vida, una banda que nació como acompañamiento para Leonardo Favio y en 1970 se lanzó como autónoma. Registraron cinco álbumes, entre 1971 y 1976. Paralelamente, participó esporádicamente en Color Humano, la banda de Edelmiro Molinari. También tocó junto a Litto Nebbia y Adriana Varela. Con el guitarrista Juan Barrueco grabaron un álbum en 1980, con un renovado sonido para el tango.
Junto a Lito Vitale y a Lucho González grabó "El Trío" (1985) y "Vitale-Baraj-González" (1986). La primera de estas placas alcanzó a vender cerca de 35.000 copias, todo un record para una producción independiente.
En 1991 armó su Quinteto, junto a Mariana Baraj (voz y percusión), Marcelo Baraj (batería), Gustavo Liamgot (teclados) y Miguel Cichietti (bajo). Con esta alineación registró el disco "Bernardo Baraj Quinteto" (1991).
Baraj grabó al frente de su quinteto su segundo trabajo como solista, "Almita" (1995), que remite a historias personales en un marco musical heterogéneo que fusiona el jazz, el tango, el bolero y el folklore. Hacia fin de año retomó el dúo con Barrueco, dedicado a los ritmos ciudadanos de raíz nacional: tango, milonga, candombe, vals criollo y porteño.



Discografía
Bernardo Baraj Quinteto,
Baraj-Barrueco - Nostalgias, 1980
Almita, 1995
http://www.rock.com.ar/bios/0/139.shtml

miércoles, 17 de junio de 2009

Música con sello propio



Las discográficas independientes, que ya ocupan el 20 % del mercado, son una alternativa exitosa frente al fenómeno de globalización musical

Martes 24 de marzo de 1998 | Publicado en edición impresa



Los sellos independientes ocupan alrededor del 20 por ciento de un mercado discográfico que el año último movilizó un total de 20 millones de unidades vendidas. Ese dato frío refleja un revolucionario cambio en la manera de repartirse una torta donde las multinacionales se llevaban todo el protagonismo.
Sólo en materia de rock nacional, el año último los emprendimientos de autogestión o de sellos chicos treparon hasta los 116 discos editados, sobre 33 de las multinacionales, y ese fenómeno que empieza a crecer en el resto de los géneros parece consolidarse y multiplicarse.
Los pioneros
No se trata de un boom momentáneo. Al contrario, es una tendencia mundial que se afianza día tras día. En nuestro país, las pioneras tienen una larga historia y muchas nacieron cuando todavía el LP era el amo y señor de la escena discográfica. Ese es el caso de Redondel, conocido en su tiempo como "el sello del jazz argentino", que va por sus 35 años de existencia.
Juan Carlos Maquieira, su director, confiesa que todo comenzó por casualidad. "Queríamos dejar registro de una obra de teatro que hacía con unos compañeros, y un amigo me dijo que si fabricaba 200 discos y los vendía recuperaba la inversión. Lo hicimos y vendimos dos mil en un mes. Eso me incentivó a seguir con música infantil y Redondel comenzó a ser una realidad. Empezamos editando un disco por año, después comenzamos a grabar otros géneros, como el jazz, el folklore y el tango, y el año pasado llegamos a la docena de trabajos editados. Nosotros apostamos por la música que las multinacionales siempre descartaron."
Actualmente, Redondel cuenta con un catálogo de 300 discos, entre LP y compactos, entre los que sobresalen artistas como "Oscar Alemán, que nunca se quiso ir a una multinacional -dice con orgullo Maquieira-, Hernán Oliva y Anacrusa". Otro de los sellos referentes, en cuanto a independencia y calidad artística, es Melopea. El sello de Litto Nebbia, que está por cumplir diez años de existencia, mantiene ese espíritu bohemio que, según su creador, les permitió duplicar la cifra de placas editadas hace cinco años (para 1998 el sello proyecta la edición de 76 discos, contra 42 del año último)."Yo nunca grabé algo porque fuera a pensar que iba a vender mucho. Si un disco vende 100 pero sé que es bueno, me quedo tranquilo. Eso hay que tenerlo muy claro para tener un sello de este tipo", afirma el músico

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=91424

PEDRO LINALE LAS PALMAS 2004

PEDRO LINALE EN APOLO Y BACO

El pianista, trombonista y arreglista, Pedro Linale, nació en la ciudad de Fray Bentos (Uruguay) el 7 de Noviembre de 1944 y su carrera profesional hasta la fecha abarca múltiples estudios y actuaciones. Comienza a estudiar piano a los 12 años en su ciudad Fray Bentos en Uruguay, posteriormente Armonía Tradicional con el violista y profesor italiano Guido Santórsola y también en el Conservatorio de Palma. Profundiza sus estudios de arreglos y orquestación en la prestigiosa: Berklee School de Boston y teoría avanzada en la Grove Music School de Los Ángeles,(California)
Ha tocado con el conjunto uruguayo de cámara de instrumentos de metal "Gabrieli" dirigido por el trompetista Wifredo Cardoso discípulo de Roger Voisin en el año 1963. También ha colaborado con el grupo "Chicago Stompers" en los programas de "Telecataplum" en TV Canal 12 de Uruguay y en Canal 10 de la TV Argentina en el año 1964. Fue creador de la Big Band de Palma de Mallorca, compuesta por 18 músicos. Entre sus numerosas actuaciones con la "Big Band de Palma" destacan los conciertos en varias ediciones del festival de Jazz de Palma. Como solista es destacable su encuentro con el saxofonista norteamericano, Les Root integrante del Paul Horn Sextet en 1956. Al trombón, podemos citar sus actuaciones como líder en la Sala Planeta de Buenos Aires con el grupo: Oriental Jazz Four, conjunto del Hot Club de Montevideo. Con un trío de piano liderado por él, actuó entre 1987 y 1991 en el "Forum Jazz Club".
Su faceta de compositor también es muy estimable y en 1991 compuso una obra de estilo sinfónico para tres trombones, obra que lleva por título "Oásis" de carácter impresionista. También compuso y orquestado dos obras para trompetas y trombones tituladas: "Waking Up" y de cuyo éxito fue testimonio el premio concedido en el Primer Concurso de Composición de Jazz Contemporáneo de 1988 dentro del local de la Asociación Cultural Plató de Madrid. Ha escrito arreglos para el Grupo Vocal "Los Platters" y para el grupo "The Drifters". En 1995 compuso el tema "Sambando" inspirado en la música brasileña combinada con elementos del Jazz para cuatro vientos y sección rítmica que fue presentado en el Concurso que organizó la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en 1995.
Un hito importante en su carrera se produjo en 1998 en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de La Habana, Cuba, con la composición titulada "Imaginarium" con la que obtuvo el segundo premio Internacional de Jazz Latino entre una treintena de compositores de diversos países tales como Méjico, Costa Rica, Chile, Brasil, Portugal, España, Cuba y Colombia. El Jurado en aquella ocasión estuvo presidido por el gran pianista cubano Chucho Valdés del famoso Grupo Irakere e integrado por el gran pianista Michel Camilo como invitado especial y Teddy Bautista entre otros. Las tres obras ganadoras fueron interpretadas dentro de los 10 festivales más importantes de Europa y Canadá por el famoso Grupo Cubano "Irakere". "Imaginarium" fue interpretada por la Orquesta Nacional de Jazz dirigida por Ramón Farrán en un concierto realizado en el Castillo de Bellver en Palma de Mallorca el día 7 de Agosto de 2001 dentro del ciclo "Serenates d' Estiu".
En 2002 formó su propia Big Band compuesta de 21 músicos bajo el nombre de "Palma Jazz Big Band" dedicada a la difusión de la música de Jazz con temas y arreglos propios y de otros compositores. Ha actuado dirigiendo la Palma Jazz Big Band en un concierto de fin de curso de la Escola de Porreres en el Auditorio de Porreres el día 22 de Junio de 2003 con notable éxito.
http://www.apoloybaco.com/pedrolinalebiografia.htm

Autopista Barilari por Guillermo Baltar


Autopista Barilari
Guillermo Baltar

http://www.45rpm.com.uy/200811/10.htm


Músico por sobre todas las cosas, periodista y narrador, Elbio Rodríguez Barilari fue una de las personalidades medulares de la critica - y la cultura- uruguayas de los años 70 y 80. Sus artículos en la página de espectáculos de El País difícilmente pasaban inadvertidos. Controvertido y polémico, Elbio convivió entre el llamado de los sonidos y el de las palabras escritas. Hace una década que vive en los Estados Unidos, en la ciudad de Chicago. Semana a semana, su vigencia es perceptible a través del Suplemento Sábado Show de El País. “Encarando desde el Norte”, como titula su página, es por momentos un poderoso derroche de crispación y lucidez, un veedor atento de los picos y declives de nuestra identidad toda.
BIOGRAFÍA

Elbio Rodriguez Barilari, escritor, compositor y periodista uruguayo. Nacido en Montevideo en 1953. Reside en EE.UU. desde 1997. Ha vivido en Brasil, Chile y Alemania y se ha desempeñado como delegado cultural de Uruguay en el Mercosur. Tiene publicados cuatro libros de cuentos y una novela. Tambien participó de la novela colectiva ¿La Muerte hace buena letra¿ junto a Mario Benedetti y otros destacados escritores de su país. Escribe desde 1977 para el diario El País (Uruguay) y actualmente es Editor Jefe del semanario La Raza de Chicago, la más antigua de las publicaciones periódicas en español en EE.UU., y Director de la revista mensual Arena Cultural.




Hagamos un paseo por la autopista Barilari más reciente. Hace poco has estrenado en Chicago una obra para octeto, “Lincolniana”, que ha sido muy bien recibida por la crítica. Prosigues con tu actividad musical ¿sucede lo mismo con la periodística y la narrativa? Cuéntame un poco de todo esto.
“Lincolniana” es una obra para octeto, más un trompetista de jazz como solista. Fue un encargo que me hizo el Festival de Ravinia para comenzar las celebraciones por los 200 años de Lincoln. El solista es un jazzista impresionante que se llama Orbert Davis; el baterista es otro monstruo, Ernie Adams, que trabajó muchos años con Al Di Meola. Con ambos estoy colaborando también en otros proyectos, como una obra en varios movimientos que reúne una big band de jazz y una sinfónica. La versión sinfónica de “Lincolniana” la estrenaremos recién el 4 de julio de 2009 en el Festival de Ravinia.

De narrativa no estoy haciendo nada. La última vez que publiqué fue en el ‘94. Me pudrí del ambientillo literario uruguayo. Le tengo un gran agradecimiento a la editorial Banda Oriental y un profundo desprecio a ese ambientillo que se dedica a los chismes, a alimentar famas pigmeas y egos gigantes y a tratar de controlarse los unos a los otros, no sea que a alguno le vaya a ir bien de veras. Aparte de Benedetti y Galeano, los únicos que han tenido verdadera repercusión afuera, en diferentes momentos, son Enrique Estrázulas y Napoleón Baccino Ponce de León, y el ambiente literario uruguayongo ha hecho todo lo posible para fagocitarlos, para que nadie se entere. Periodismo… hago mi columna de todos los sábados para El País y algún artículo que me piden de algún diario o revista, en EE.UU., en España, a veces en Brasil. Poca cosa. Estoy completamente dedicado a la música, especialmente como compositor. Por suerte tengo muchos pedidos, tanto de obras nuevas como de presentar mis obras anteriores. Desde el 2002 todos los años hago cosas con el Grant Park Festival que tiene una orquesta sinfónica buenísima y un auditorio al aire libre para 12 mil personas diseñado por el arquitecto Frank Gary, una preciosura de auditorio. Trabajo con varias sinfónicas más y con grupos de cámara. También ha sido muy importante el trabajo con Paquito D’Rivera, asistiéndolo, haciendo arreglos y componiendo para su Orquesta Panamericana. Siempre admiré muchísimo a Paquito, y ahora poder trabajar con él es todo un privilegio. También tengo un grupo de cámara, el Ondas Ensemble, con el que colaboramos permanentemente. En general logré hacer lo que me propuse hace años, cuando volví de Alemania, y me plantee combinar la música “clásica” y “contemporánea” con las raíces populares latinoamericanas, mucho tango y bastante jazz. Todo lo que me gusta, digamos. También hago mucha música para teatro. Contando todo lo que hice desde que empecé en 1979 con Luis Cerminara, ya llevo compuesta la música para 46 obras de teatro. Aparte de componer y arreglar, soy el Director Artístico del Chicago Latino Music Festival. Este año tenemos 16 conciertos entre sinfónicos y de cámara, de música latinoamericana desde el barroco hasta ahora. También doy el curso de Música Latinoamericana en la UIC, Universidad de Illinois en Chicago, y lo disfruto mucho: el exilio cultural tiene sus compensaciones. Algunas de las obras que compuse y estrené en los últimos años: Para soprano, coro y orquesta: “Los Cantos”. Para orquesta: “Concierto para Bandoneón”, “Alturas de Machu Picchu”, “Canyengue Sinfónico”. Música de cámara: “Lincolniana”, “Tango para Beethoven”, “Canyengue”, “El sueño de Darwin”, “Bar Tok”, “Zappando (Homenaje a Frank Zappa)”.
Has tenido una intensa labor en el periodismo y en la crítica de nuestro país, sobre todo en los años ‘70 y ‘80. A través de tu página de Sábado Show de El País, “Encarando desde el Norte”, demuestras que estas informado de nuestra realidad. A la distancia ¿como cómo vives la incertidumbre del país, sus paisajes culturales, sus contradicciones?
Me fui de Uruguay en 1998. Sí, estoy informado y me gusta mantener ese vínculo que es la página de Sábado Show. Y me gusta que sea en una revista de ese tipo, de amplia difusión y hasta con chismes de la farándula. No me interesa predicar para el coro de los conversos, y tengo una muy mala relación con las camarillas culturosas montevideanas. Hace como veinte años que estoy en la lista negra de Brecha. Y todo porque no me someto a los dictados de ninguno de los pseudo papas y papisas de la mediocridad, ni le rindo pleitesía a los sacerdotes de ninguna capilla. Y subrayo: a ninguna capilla. Ni a los de la capilla estalinista en alpargatas, que quieren controlar todo con el chucu del “compromiso”, ni tampoco a los de la capilla neoliberal, los profetas de su Majestad el Mercado, que todo lo regula. La caída del Muro de Berlín dejó en orsay a los unos, la caída del Muro de Wall Street acaba de dejar en orsay a los otros, pero no sé si lo quieren ver.
La incertidumbre sobre el futuro del Uruguay me viene por tres lados. En primer lugar por la decadencia brutal de la enseñanza, que no es solamente un fenómeno uruguayo, es bastante internacional, aunque algunos países de Europa se van salvando. Seguidamente por la decadencia del entramado social que yo resumo en lo que llamo el “Tinellismo”. La tinellización de la sociedad siguiendo lo peor (y no lo mejor) de nuestros vecinos es una tragedia espantosa. Y en tercer término por la mediocridad brutal, y hasta la anticultura, de los tipos que el gobierno del Frente Amplio ha metido en cargos de poder cultural. No es que me sorprenda, más bien me lo esperaba. Yo soy un tipo que creció en la izquierda literalmente desde la cuna, y un día me tuve que ir de la izquierda para seguir pensando con cabeza propia. Ahora el nombramiento de Hugo Achugar es un hecho positivo. Hay que apoyarlo y ver cuánto aguanta, si es que aguanta.
En un reciente artículo citas a Jorge Abbondanza (1). Haces referencia a ciertos pensamientos que éste ha vertido en su columna. Abbondanza sostiene que las energías de los nuevos creadores, se vierten sin el adecuado marco de referencia y la debida caja de resonancias. Estoy de acuerdo, y pienso que los procesos intelectuales del país no tienen continuidad desde hace mucho tiempo, debido a la propia descomposición económica y social, y sobre todo educativa. Ha habido una emigración cultural importante, y a pesar de ciertos intentos, la ausencia o el empobrecimiento de la actividad “crítica” es una constante. Al no haber referentes parece que todo se genera desde la nada, y sin historia no hay sustento. Hay una actividad cultural que parece ser dinámica y múltiple, pero finalmente son resultados de una modernidad artificiosa, suspeditada a intereses económicos o meramente cronológicos.
En tu pregunta está contenida la respuesta: estoy completamente de acuerdo. En las décadas más recientes la crítica volvió a tener un auge cuando trabajábamos CONTRA la dictadura. Después hubo una tirada de chancleta general, los colorados trataron de captar gente hacia la derecha y terminaron creando un fenómeno abominable, cuyo peor ejemplo ha sido Gustavo Escanlar. Por el otro lado, la izquierda se encargó de dejar afuera a los disidentes y quedarse solamente con los sumisos y con los trepadores. Resultado: no hay referentes porque nadie les cree. Los artistas de todo tipo aparecen y van a seguir apareciendo, pero se han quedado no sólo sin referentes, sino sin testigos. Es muy doloroso. Si no hay alguien que observe, reflexione, registre y devuelva una imagen, está faltando un componente muy importante. Falta una pata, digamos.
Hay en el discurso de ciertos "periodistas" -o comunicadores- una prepotencia establecida, producto del conocimiento, del vaciamiento cultural de sus audiencias. Tú hablas de "Tinellización"(2), cosa que comparto, pero también hay una "Pettinatización" radial, por ponerte un ejemplo contundente. A este se le han sumado otros más recientes. No sólo hemos sido colonizados por lo peor de la Argentina, sino también por aquellos peores exponentes de nuestra uruguayez.
No conozco la trayectoria de Pettinati, no puedo comentar al respecto. Lo escuché un poco por radio, hace muchos, muchos años, después le perdí la pista. La tinellización existe y es lamentable, y para mí su peor ejemplo criollo ha sido Escanlar y los que le dieron vida. Para mí la uruguayez no es el problema, sino lo uruguayongo.
Escanlar comenzó a trascender a partir de un concurso periodístico del Semanario Brecha, el cual ganó. La actualidad me dicta que son otros los actores nocivos, los testaferros de la banalidad periodística. Muchos integrantes de la izquierda -aún cuestionándolo – reconocen, en voz baja, que éste ha dicho un par de cosas que la izquierda debería haber dicho en su momento…
Creo estás tratando de desmarcarte, por solidaridad generacional con él, de las cosas que yo dije sobre Escanlar. No sé quiénes reconocen qué en voz baja. Las lacras que afectan desde hace mucho a la cultura a nacional y a sus hábitos, otros las hemos denunciado desde hace mucho y en voz alta. Te cito a Ruben Castillo, Abbondanza, a Coriún Aharonián, a Alicia Midgdal, al Corto Buscaglia, a Héctor Manuel Vidal, a Víctor Cunha, a Elder Silva, al Macu, a Gabriel Peveroni. Escanlar ha sido nada más que un trepador al amparo del tinellismo ambiente, un plagiario comprobado y un “insultor” que más de una vez se ha tenido que tragar sus palabras y salir a pedir perdón. No me hagas hablar.
Cuando analizas los libros de Coriún Aharonián, “Músicas Populares Uruguayas” (3), y de Wynton Marsalis (4) y reparas de "donde venimos los uruguayos y los estadounidenses", est{as planteando un estado de situación de las cosas (5). Problemática que se percibe claramente, pero que en Uruguay se aborda desde una dialéctica insistente y una retórica añeja. Cuando Marsalis habla de "una cultura devaluada", su visión es tanto musical como social y moral, y apunta hacia aquellos resortes, vinculados –diríamos- a la “dominación de las masas”.
Marsalis no habla de la “dominación de masas” sino de la degradación que los mercachifles de la industria hacen de la música popular. Lo interesante es que no le quita responsabilidad a los artistas: si te vendés y hacés una música de porquería con un mensaje de porquería, como el 99% del hip-hop, también vos tenés la culpa (6). Marsalis es negro, tiene 49 años y es tremendo músico, hace mucho no sólo por el arte sino por la educación. Tiene toda la autoridad para criticar, y está desesperado por el suicidio cultural y social que significa el hip-hop para la comunidad negra en los Estados Unidos. No hay educación que pueda contrarrestar el peso de canales y radios pasando 24 horas canciones que son una apología de los valores lumpen, el proxenetismo, la prostitución, la violencia, la droga y la riqueza a cualquier precio. Y ojo que a los mexicanos les está pasando lo mismo con los famosos narcocorridos. Son cosas que van en contra del tejido mismo de la comunidad. Es parte de una cultura en donde, el año pasado, 28 estudiantes de las escuelas públicas de Chicago fueron asesinados en líos de pandillas. Y este año se estima que van a ser más de 30.


Cuando analizas el libro de Coriún, y el planteo que haces de las vanguardias, de la atonalidad, de los contrapuntos, estás detallando, una atmósfera que en el país (para muchos), termino siendo asfixiante. (No sólo en la música, se acentuó cierta radicalidad también hacia otras ramas artísticas). Es cierto que se expandió la noción de "texturas", pero la sola invocación del "swing" o la armonía era casi asumida por el desprecio a lo burgués. Creo que había un exceso de nacionalismo en la música. Así como el rock fue despreciado y denostado en los ‘70 y en los ‘80, hoy (convertido prácticamente en inocuo) se asume con cierto aire triunfalista su consolidación como género en Uruguay. Sin embargo, este año no hay Pilsen Rock, ni la Fiesta de la X. Salvo los tres grupos que venden en el exterior, las otras bandas han llegado a su techo. La argentinización también ha empobrecido al rock nacional, tanto a través del rock barrial, como el festejo gratuito de la masificación futbolera, o la mitificación del "aguante" villero. Hay singularidades, pero volviendo a lo de Abbondanza, pocos tienen el peso de la historia, como sí lo tienen aún muchos argentinos.
Mmm… me da la impresión de que los prejuicios contra el rock, que me tocó sufrir en carne propia, y el tema de la “dictadura” de las vanguardias en la música contemporánea, son dos cosas completamente distintas. Una cosa venía del lado del populismo, y la otra del lado del elitismo. En cuanto al rock nacional, de todas las épocas, y con todo el cariño que le tengo, creo que ha estado un poco sobrevalorado. Y no me cabe ninguna duda de que el rock argentino ha estado completamente sobrevalorado. Sólo un género muy carente, y más que carente, paupérrimo, puede haber convertido en ídolos a mediocridades totales como Charly García y Fito Páez. Por favor. A mí dame a Spinetta y a Prodan. No tengo más nada que decir sobre lo que vos llamás esa "fiebre" de nacionalismo en el arte. La verdad, los que rompían los cocos con eso eran cuatro gatos locos que hacían mucho ruido sin ningún efecto práctico. Nadie dejó de hacer rock por lo que dijera Lopecito en Radio Rural o algún otro troglodita.
Con el transcurso del tiempo ¿cómo ves ahora el libro “Aquí se canta”, que escribieras junto a Juan Capagorry (7)?
“Aquí se canta" fue un libro para el momento. Fue un libro hecho en colaboración, muy entrañable y afectuosa, por un veterano del arte popular, como el poeta Juan Capagorry y un tipo como yo, un músico joven recién estrenado como periodista. Fue el primer libro, bajo la dictadura, en el que se habló de la música popular de esa época. Es un libro de pelea, un libro para decir "acá estamos, aquí se canta" a pesar de todo. Había gente que no podíamos nombrar porque si no el libro era censurado. Y no queríamos que fuera censurado por nombrar a Zitarrosa, a Viglietti y a Los Olima, que estaban afuera, porque el tema del libro, y los que necesitaban el libro, eran los que estaban adentro, cantando y haciendo lo que podían en Uruguay. Eso fue perfectamente entendido, o sobreentendido, en el momento, y explícitamente aprobado luego, en mi caso, en conversaciones con Zitarrosa y con Braulio. Es más, a Zitarrosa tuve la satisfacción de poder darle el libro en mano en su casa de México. Es un libro al que quiero, por todo lo que pudo llegar a significar en ese momento, pero es también un libro modesto, que no hay que sobre dimensionar. El problema es que aparecen tan pocos libros sobre música uruguaya que cada libro se vuelve definitivo. Ojala pudiéramos haberlo hecho mejor y más abarcador.

Qué se puede esperar de un país donde la cultura es accesoria… Pocos son los artistas nacionales pueden vivir de sus obras, específicamente por la repercusión que tienen en el exterior. Siempre llegamos a la misma complacencia, “estamos en Uruguay”, y así nos quedamos, sin “esa caja de resonancias” de la que hablaba Abbondanza. Darnauchans termino con una “pensión gracial”, Taco Larreta acaba de subastar casi la totalidad de sus pertenencias. (Hace poco han aceptado que los actores nuevamente comiencen a cotizar en la seguridad social). ¿Cómo se puede concebir un país donde la cultura y la educación continua estando en los confines del interés gubernamental, por más que dialécticamente parece no ser así?
Yo fui a la Escuela Experimental de Malvín, al Liceo Piloto y al IPA. Disfruté de lo mejor de la educación pública uruguaya, laica, obligatoria y gratuita. La cosa se empezó a desmoronar por dos causas fundamentales: la indiferencia del centro y de la derecha, y la manipulación de la izquierda. Todo el espectro político contribuyó a la decadencia de la educación. Pacheco y luego los milicos quisieron castrar a la educación, pero con los malos profesores de izquierda, que enseñaban propaganda, y las huelgas hasta para ir al baño, la izquierda también tuvo una responsabilidad enorme. A la enseñanza la fueron acogotando los excesos de ambas partes. Se terminó la dictadura, volvió la democracia, y la cosa cambió muy poco. La reforma de la educación de Rama, que tenía sus aspectos positivos, no funcionó. En parte porque los gobiernos nunca pusieron la plata que había que poner.
Ahora hay un gobierno que se dice de izquierda, la educación sigue cayendo en picada y a mí que me perdonen, pero las “reformas educativas” que he visto hasta ahora serían un risa, si es que no dieran ganas de llorar. Todo el espectro político fue culpable, de una manera o de otra, en la decadencia de la educación. Para mejorarla, tienen que participar todos, tiene que ser un esfuerzo nacional. Un esfuerzo económico y un esfuerzo intelectual. Además, para mejorarla va a haber que tener mucha creatividad e imaginación. No alcanza con enseñar inglés y computación, como dicen los optimistas neoliberales. Y no alcanza con que el “Japo” Alvaro Rico y otros historiadores rescriban la historia. Va a haber que tener imaginación y preguntar por ahí a los países que tienen más éxito con la educación a ver cómo se hace. Los chiquilines ya no son los mismos y ya no aprenden de la manera que aprendíamos nosotros, aprenden de OTRA manera, por otras vías. Necesitamos que aparezcan los José Pedro Varela y los Alfredo Vázquez Acevedo del siglo XXI.
NOTAS
(1) “Como lo denuncia nuestro Jorge Abbondanza, las energías de los nuevos creadores e intérpretes uruguayos se vierten sin el adecuado marco de referencia y la debida caja de resonancia”. Sábado Show –13/9/2008

(2)”Con escandaletes como los de la Intendencia de Maldonado, la cárcel de Maldonado y la conferencia de prensa del libro del presidiario Gaby Álvarez, el departamento está haciendo méritos más que suficientes como para ser sede de la corte real. Digo yo: ¿qué diablos hacía el jefe de policía Eduardo Martínez presentando el libro del recluso VIP junto a la traqueteada Sylvia Klemensiewicz? Esto no lo explica ni Magoya y Peteco juntos. La única explicación es la ‘tinellización’ del Uruguay. Hacer cualquier cosa con tal de salir en la tele. Especialmente en el departamento más afectado por la gangrena de la farándula porteña y la sarna de los paparazzi. Si los fernandinos le dieron las llaves de la ciudad a un impresentable como Jorge Rial, no es de sorprender que le hagan conferencias de prensa con el Jefe de Policía incluido a un reo del jet set, como el Gaby Álvarez”. Sábado Show – 20/9/2008

(3) “Músicas Populares Uruguayas”. Selección de artículos y conferencias de Coriún Aharonián, publicadas y realizadas entre 1982 y 2000, revisadas recientemente. Editado por la Escuela Universitaria de Música.

(4) “Moving to Higher Ground” (Moviéndose hacia un terreno más alto). Wynton Marsalis – Geoffrey C. Ward. Random House – 2008.

(5)”Aharonián y a Marsalis les preocupan las mismas cosas. De dónde venimos, uruguayos y estadounidenses, musicalmente y a donde vamos. Sus lecturas del pasado se parecen. Revaloran los productos de la cultura popular y execran lo que la industria ha hecho con ellos, la más de las veces. Pero sus repuestas en cuanto a la música del presente y, especialmente, la del futuro, no pueden ser más distintas”. Sábado Show – 27/9/2008

(6) “Fue más fácil (para la sociedad de Estados Unidos) ver como el swing, la danza nacional, desaparecía; fue más fácil ver nuestra cultura musical devaluada y exportada a todo el mundo como telón de fondo para vídeos de trastes sacudiéndose y que celebran la riqueza. Fue mucho más fácil definir la innovación musical en términos de tecnología, ventas de discos y patología callejera”. (Marsalis Dixit) Sábado Show – 27/9/2008

(7) “Aquí se Canta”. Canto popular 1977-80. Elbio Rodríguez Barilari y Juan Capagorry. ARCA Editorial. Montevideo 1980.
Si el lector quiere profundizar en los extractos citados, estos pertenecen a los artículos: “Otro dedo en el mismo ventilador” 13/9/ 2008 - Sábado Show, El País. “Que semanita esta semana” 20/9/2008 - Sábado Show, El País. “Con la música a todas partes” 27/9/2008 – Sábado Show, El País.

PEDRO LINALE (Suplemento Cultural de El Pais) Jazz: de Fray Bentos a Mallorca Enrique Hetzel


EL PASADO 27 de noviembre actuó en la Sala Zitarrosa la "Kakum’s Big Band", que volvió a presentarse en el Festival que se llevó a cabo en el Parque Rodó los días 11 y 12 de diciembre, en homenaje al extinto Francisco "Paco" Mañosa. Uno de los centros de atención fue un trombonista de recio sonido y excitantes improvisaciones, que además era arreglador de algunas de las piezas interpretadas y figura hasta entonces desconocida para muchos aficionados uruguayos.
Se trataba de Pedro Linale, un fraybentino que tuvo un fugaz pasaje por Montevideo en los años 60 antes de radicarse en España hace casi tres lustros. "Vengo todos los años a visitar a mi familia. Me paso tocando en Mallorca, escribiendo partituras, enseñando música, dirigiendo mi orquesta todos los días. Por eso aquí quiero descansar, pero me engancharon esta vez con el homenaje a Paco, me prestaron un trombón y no pude negarme".
FRAY BENTOS.
—¿Dónde naciste y cómo te interesaste en el jazz?
—Nací en Fray Bentos el 7 de noviembre de 1944. Mi padre tocaba piano, mi madre el acordeón. Tocaban la música popular del momento, temas de películas y esas cosas. Yo empecé estudiando piano y escuchaba mucho la radio, sobre todo emisoras argentinas que tenían programas de jazz. Allí conocí a Louis Armstrong, a Eddie Condon, pero un día escuché la big band de Dizzy Gillespie y quedé tan impactado con su sonoridad que empecé a comprar discos de grandes orquestas.
—¿Por qué cambiaste para el trombón?
—Porque vi que ninguna orquesta de la ciudad tenía trombonistas. Pensé que tendría trabajo asegurado y me gustaba el instrumento. Un día papá bajó a Montevideo para comprarme un regalo. En el Palacio de la Música encontró cuatro trombones, todos de la marca Cohn, muy buenos. Pero uno de ellos era el mejor y papá, sin saberlo, de pura casualidad lo compró. Yo casi me muero de la emoción. Me puse a estudiar con Gian Russo, un italiano que dirigía la banda de la ciudad, él fue quien me enseñó teoría musical, solfeo y lectura.
MONTEVIDEO.
—Luego decidiste venir a Montevideo.
—Es que en Fray Bentos no pasaba nada. Yo tenía otra idea de la música, quería conocer otros músicos. Me vine en 1961 y me vinculé a la Peña de Jazz. Allí formamos con otros muchachos el "Sexteto Experimental de Jazz" con el que intervinimos en el Certamen Estudiantil en el Teatro Solís. Lo recuerdo como una época muy linda. Además de los grupos que competíamos, actuaban orquestas profesionales y allí conocí a Panchito Nolé, Héctor Bingert, Enrique De Boni, Daniel Lencina, a los hermanos Fattoruso.
Ellos me dijeron que me fuera al Hot Club. Existía una rivalidad con la Peña de Jazz, yo no quería dejarla, pero me insistieron con que "en el Hot vas a aprender mucho más". Y bueno, me animé y una noche fui por el sótano de la calle Guayabo. Y lo cierto es que la cosa cambió, porque allí conocí la maestría de Paco Mañosa, su sabiduría, su talento, su fenomenal capacidad para enseñar. En verdad que fue el músico que más hizo por el jazz en el Uruguay.
—¿Cómo siguió tu carrera?
—Toqué con la orquesta de Panchito Nolé en Canal 12 y después Julio Frade me llevó a Telecataplum. El que se enojó fue "Bachicha" Lencina porque había hablado conmigo tres días antes para integrar los Hot Blowers. Le dije que sí y después que no, tuve que aceptar lo de Telecataplum porque monetariamente era mucho mejor.
—¿Cuándo decidiste partir para España?
—Cuando vi que este mundo musical me quedaba chico. Volví a Fray Bentos y formé una orquesta, pero teníamos que tocar música comercial de bajo nivel. Yo bajaba a Montevideo cada dos semanas para estudiar armonía, contrapunto y composición con Guido Santórsola, pero estaba cada vez más desconforme con el entorno. Un día me llamaron del McGill Clan y entré en el grupo. El director era el contrabajista Tony McGill, entre otros estaban Tomás Paolini en saxo y Aldo Caviglia en batería. Ensayábamos en el Hot Club y una noche decidimos tomar el barco rumbo a España. Queríamos horizontes nuevos.
Yo tenía 27 años cuando nos fuimos. Por suerte en el barco conocimos a un pianista italiano que le dijo al capitán que éramos músicos y el tipo nos hizo viajar en primera clase para entretener a los pasajeros.
ESPAÑA.
—¿Dónde se instalaron?
—Primero estuvimos en Barcelona, no tuvimos mucha suerte, de ahí nos fuimos a Madrid. Conocimos a Pedro Iturralde y gracias a él estuvimos cuatro meses tocando en una cadena de salas. En una de ellas nos escuchó Sarita Montiel, que buscaba una orquesta para su salón de baile en Mallorca. Le gustó la banda uruguaya y nos contrató por ocho meses. Después el McGill Clan se disolvió, en 1972. Cada uno se fue por su lado y yo me quedé en Palma de Mallorca tocando en una orquesta. Me pude pagar un curso por correspondencia del Berklee College de EEUU y empecé a hacer arreglos más evolucionados, más interesantes. Reuní algunos colegas mallorquines, formé una banda con la que podía ensayar mis ideas, mis sonidos, y me animé a experimentar, a afirmar conceptos nuevos. Fui perfeccionando mis composiciones y con alegría vi que la banda iba teniendo éxito. Con el correr de los años la fui ampliando y se convirtió en la Palma de Jazz Big Band que ves en la foto.
EL SWING ES ESENCIAL.
—¿Qué opinás sobre el jazz contemporáneo?
—Me parece que avanza a pasos acelerados. Hay músicos que son fenomenales, creativos. Es claro que no suenan como las formas de jazz que nosotros conocimos, es otra cosa, es un acercamiento a los días actuales.
Me parece bien que el jazz evolucione, pero yo prefiero mantenerme en el jazz que conozco, el jazz acústico. No me llevo para nada con el jazz electrónico. Antes escuchabas por ejemplo a Charlie Parker y él hablaba por sí mismo, te mostraba su vida. Ahora el músico que toca una improvisación parece mostrarte una película, no es él, no es su personalidad, es una aureola de cosas y situaciones que te está transmitiendo en colectivo con los demás músicos. Yo sigo aferrado a la esencia del jazz, el swing, si tiene swing es jazz. (Hace escuchar un disco de la orquesta de Bill Holman, lo analiza y se entusiasma). Esto es la vida real, tiene un swing impresionante, sentís que te llega al corazón. En cambio el jazz que tocan hoy es como si te mostraran una película, una fantasía que puede ser muy linda, estar bien hecha, pero no deja de ser una película.
Concursos
—Montevideo te conoció en el Certamen Nacional Estudiantil de Jazz.
—Fue un concurso que organizaron Peña de Jazz y el Palacio de la Música en 1963. Intervinieron muchos jóvenes. Yo tocaba el trombón en el Sexteto Experimental de Jazz, que había formado con Oscar Castellucio (trompeta), Ruben Suárez (piano), Walter Kurz (batería) y otros.
Fueron cuatro conciertos en el Teatro Solís. Teníamos un buen conjunto, pero salimos en segundo lugar. El jurado tuvo que aclarar que la votación no fue unánime porque Arnaldo Salustio y José Mañosa nos eligieron a nosotros.
—Tus otros concursos fueron en el extranjero.
—En 1988 ya estaba radicado en Mallorca y se abrió un concurso en Madrid para composición y arreglos. Escribí algunas partituras y las envié. Un día me llamaron para que fuera a Madrid porque estaba seleccionado para la final.
Cuando interpretaron mi arreglo quedé espantado, lo tocaron a tempo mucho más lento. Yo ni podía reconocerlo, me agarraba la cabeza. Confieso que la culpa fue mía porque cometí un error en una anotación en la partitura. En ese concurso salí en tercer lugar, aunque el pianista Tete Montoliú me dijo que merecía el premio.
Diez años más tarde me presenté al Festival Iberjazz de 1998 en Cuba. Fue un llamado internacional en el que intervinieron decenas de arregladores y compositores de Argentina, Brasil, México, Portugal y otros países. Me dieron el segundo premio, pero ahí pasó algo bastante feo porque declararon ganador a un cubano jovencito que, en opinión de casi todos, tendría que haber figurado cuarto o quinto. Modestia aparte, mi obra era la mejor y así lo reconocieron los músicos de la orquesta Irakere, que me pidieron perdón por la vergüenza que les daba. Pero además del mío, había otros dos o tres trabajos muy superiores al del cubanito.
No sé, andá a saber qué pensó el jurado. A todos nos quedó la penosa sensación de que estuvieron obligados a votar por uno de su país. Pero te aseguro que la diferencia entre ese muchacho y yo era abismal. l
Tel/Fax redacción digital: 900 2338 - Asistencia al usuario: 903 1986
Plaza Cagancha 1356/204, CP. 11100 , Montevideo-Uruguay
Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2005
http://www.lafraybentina.com/PedroLinale.htm

GULLERMO ORCE REMIS 1917 1998




Nació en San Miguel de Tucumán en 1917 y cursó estudios de derecho y de letras. Se desempeñó como periodista en el diario La Gaceta hasta que en 1955 decidió trasladarse a Buenos Aires, donde fue funcionario de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad. Actuó en el Centro Cultural General San Martín y en el Museo Sívori.
Becado por el gobierno de Francia, vivió allí una larga temporada y cultivó la amistad con Julio Cortázar y otros argentinos residentes en ese país. Eximio crítico de jazz, realizó durante mucho tiempo la audición "Cincuenta años con el jazz" por Radio Nacional.
Su primer libro, de 1944, fue "Indecisa luz", al que siguieron "Poemas", "El aire que no vuelve", "En la luz perdida", "A la pequeña luz del nuevo día", que obtuvo el Primer Premio Municipal; "Algunas ausencias", y la antología publicada por la Universidad Nacional de Tucumán, "A través de la oscuridad".


Texto de la contratapa de “Metamorfosis”:


He aquí un hombre frente a su piano. Mejor dicho, tres hombres frente a la música y al problema de la creación. No sólo deben
ahondar en una obra dada, sino que deben proyectar el propio espíritu sobre ella; remover las fuerzas profundas que conmueven
a un intérprete.
Villegas y su piano ante una doble exigencia: Villegas está ante Chopin y tiene que crear, pero debe dejar vivir en la
creación la esencia de la obra. Y además, debe hacer jazz; dentro de ciertos límites, claro. Chopin ha dejado en los 24
Preludios algo de su torturado espíritu, rastros de su sangre; pensamientos, pasiones que todavía resuenan. Y en gran parte
de esta sustancia (pese a la improvisación que impone el jazz) tiene que llegar al oyente, debe sobrevivir.
Ya sabemos quién es Villegas frente al jazz, y también sabemos en Buenos Aires quién es Villegas ante la música de concierto.
Durante años ha penetrado pacientemente en los secretos de muchos compositores. Sin este requisito previo no es posible una
ejecución equilibrada. No se recrea un ambiente sin conocer sus caminos, sus senderos ocultos; sin poder vadear sus
torrentes, las grandes fuerzas anímicas que lo cruzan. Y ésta es una tarea de amor y de constancia.
Ahora, a este clima musical de los Preludios hay que fundirlo con el jazz; y algunos se preguntan ¿es lícito hacerlo? El
compositor ha dicho algo en su lenguaje personal; ¿se podría decir en otra forma? ¿Injertar variantes? El día y la noche, el
dolor o la alegría, la luz y la sombra que el creador incluyó en la obra ¿aceptan otro matiz? ¿Será la sombra más fresca, el
goce más intenso? Fabien Sevitzky me decía: "No veo inconveniente en que se grabe en jazz a los grandes maestros; todo es
música. E inclusive permite a los que ignoran estas creaciones que penetran en ellas, aunque sea obedeciendo a otro impulso".
Pocos días antes de la grabación, afirmaba un amigo: "¿Grabar Chopin", es una irreverencia. El problema no sólo es respetar
una partitura. La inclusión de un ritmo ya significa el falseamiento del espíritu con que se concibió la obra".
Yo aseguro que si algo se respeta en estas versiones de los 24 Preludios, es el espíritu; pese a habérseles añadido otro
matiz que sólo el jazz puede proporcionar. Jazz, sí, pero Chopin también. Aquí encontramos la melodía de Chopin, ésa tan
particular que no puede confundirse jamás con la de ningún otro compositor. Seguimos distinguiendo la frase melódica suelta,
sin violencias, sin sobresaltos; llena de seducción y de poesía. Todo su refinamiento armónico y melódico. Y las frases
aparecen, se esfuman, vuelven, giran, se oscurecen, se iluminan. Percibimos sus expresivos acentos.
Veamos qué más podemos descubrir en estos Preludios, al margen de una técnica. Jorge Sand asegura que algunas de
estas obras sugieren a la imaginación visiones de monjes difuntos y ecos de cantos funerales; otros son suaves melodías y le
fueron inspiradas en horas de luz y de salud, cuando oía, a lo lejos, el rasguear de las guitarras de Mallorca; otras son
profundamente tristes, y al tiempo que deleitan el oído desgarran el corazón. Ciertos críticos piensan que son breves ideas
musicales surgidas en cualquier parte, durante sus viajes, simples apuntaciones que esperaban un mayor desarrollo con el
tiempo. Admirablemente certera es la frase de Schumann: "Croquis, o si se quiere, ruinas; alas de águila desgarradas. Una
rarísima mezcla. Pero cada pieza lleva escrita su firma: Federico Chopin la compuso".
Sea cual fuere la realidad, queda en ellas la intensa poesía de un alma, de un hombre que amó y sufrió como todos los hombres
de su tiempo; como todos los hombres de todos los tiempos. Y en estas ejecuciones de Villegas encontramos realmente el
espíritu de los Preludios. Seguimos pensando, con Schumann: Chopin los compuso. Desde la energía que yace y se manifiesta en
el primero, o la tristeza del segundo, hasta el arrebato, la pasión que refleja el último. Y vemos cruzar a través de todos,
y sucesivamente, la alegría y el dolor; música sombría y agitada a ratos, con serenidad de ánimo otros; y afecto,
indignación, pasión. O simplemente un murmullo fluido y sensible; contemplación, febril angustia, confusión bélica. En fin,
el contrasentido profundo y coherente de un espíritu humano. Y todo está presente en este disco. El espíritu de Chopin.
Y frente a él, tres hombres: Villegas, López Ruíz, Casalla. Hombres del jazz, es cierto, pero también hombres de la música;
con profundo amor por la música, sin exclusiones. Me parece ver a Villegas en los instantes previos, sin nerviosismo, con su
responsabilidad. Gran responsabilidad, especialmente porque estaba frente a la sombra de Chopin. Y ésto es más grave, ya que
la sombra de un creador genial, del que nos separan años y años, suele ser más fuerte, imponer más presencia que la realidad
material de un hombre, ya que la sombra es el genio en estado puro, sin los desfallecimientos de la persona Chopin, hombre
está sujeto a todos los males terrestres. La sombra de Chopin es la figura ideal que hemos ido construyendo, sin peso, pero
terriblemente tiránica, sin los inconvenientes y traumas de la carne.
Creo que Villegas y sus acompañantes han triunfado antes las exigencias de esta sombra.Guillermo Orce Remis

Evocación de Enrique Villegas, a diecinueve años de su fallecimiento Julio de 1986

El 10 de este mes falleció a causa de un infarto cardíaco Enrique "Mono" Villegas, la excelencia pianística personificada, en cualquier manifestación musical que abordara: clásica, romántica, impresionista, jazz o criolla. Con su arte expresaba nuestra cultura musical: criolla significaba Tango -con su favorito, don Horacio Salgán- y Folklore -con sus favoritos Adolfo Ábalos y sus hermanos.
La herencia musical que nos dejó ya había alcanzado repercusión internacional en 1968. Recuerdo que en el café-concert "La Calle", de Talcahuano entre Sarmiento y Corrientes en Buenos Aires, luego de escuchar a la Sinfónica del Colón los lunes, nos reuníamos no más de cuarenta personas entre las 11 de la noche y la 1 ó 2 del martes, a escuchar sus cosas y su música.
En una larga noche, se presentaban todos los músicos que actuaban en el café- concert: La "Delta Jazz Band", Rodolfo Mederos y Pedro Asquini, el "Quinteto Vocal Argentino", el trío de Eduardo Rovira, Facundo Cabral, el grupo "Buenos Aires 8" , y no recuerdo si una agrupación de Astor Piazzolla, que asimismo desarrollaba su operita "María de Buenos Aires" en la Sala Planeta.
En el espacio del "Mono", se presentó un señor español diciendo que estaba de paseo y que hacía dos o tres días que andaba por Buenos Aires tratando de conectarse con Enrique Villegas, a quien sólo conocía a través de sus grabaciones. Como el español viajaba con su saxofón tenor, el "Mono" le solicitó al bajista de "Buenos Aires 8": "Pibe, vení a ayudarnos con el ritmo, vos que sos un excelente alumno del Conservatorio López Buchardo". Y se concretó una "pizza", muy cálida y agradable, donde el saxofonista desarrolló varios "coros" muy pegados al estilo de John Coltrane. A este saxofonista lo volví a ver en el programa "Jazz entre amigos" que hace un montón de años se difundía por la TVE de España. Y si la memoria me ayuda, su nombre debe seguir siendo Pedro Iriarte (o Iribarne). Eso sí, siempre vasco.
Un lunes, en "La Calle", se encontraban entre el público músicos del Colón, entre los que reconocí a una contralto que había visto y escuchado en una ópera. Luego de dos o tres desarrollos sobre el teclado, el Mono le pidió en perfecto castellano: "Gorda..., Summertime"(*). La señora se acercó, y entre ambos recrearon a un Gershwin superlativo en el universal idioma de la música.
Sus recitales se adornaban con pensamientos y comentarios sobre música, músicos, artistas de cualquier género, y también sobre sucesos de la realidad. Siempre matizados con un humor irónico, hiriente, agudo, inteligente, y también dulce. Recuerdo que contaba sus andanzas por Nueva York, sin un mango y sin laburo, tratando de ganarse un café con leche. Contaba que fue a tocar al Café o Club de Cecil Taylor, un excelente pianista, uno de los máximos exponente del free-jazz. Remató el relato diciendo: "Toqué tan, pero tan bien, que después me prohibieron la entrada al Café."
Otros pensamientos impresos: "El jazz pertenece a los negros, y punto. Los blancos nos pasamos la vida tratando de imitarlos inútilmente, y hasta hubo alguno que se pintó la piel..." (por Al Jolson). Y cuando sus oyentes no eran aficionados al jazz, les advertía: "Estoy seguro que no entenderán nada, pero igualmente se van a divertir."
Los que estuvimos en la primera presentación de la orquesta de Duke Ellington en el Cine "Gran Rex" de Buenos Aires, hemos de recordar las risas muy sonoras del "Mono", así como su modo de aprobar los "coros" de don Edward Kennedy (el "Duke").
Setenta y dos años de una vida dedicada al cultivo de la música, cuyos frutos hemos heredado en grabaciones que se conservan como verdaderas joyas, y cuya difusión no tuvo ni tiene la frecuencia ni el espacio con los que los medios privilegian intereses mercantiles.
Un recuerdo muy especial a don Alfredo Radoszynski, el productor de las grabaciones más importantes no sólo de Villegas, sino de los mejores cultores de toda la música culta argentina, del género que se prefiera. "Menos mal que la música de Villegas quedará eternamente estampada en los surcos de 'Trova'…Villegas ha honrado al jazz argentino, y por eso 'Trova' le agradece, lo celebra: celebra su juventud artística, su creación sin renuncios, que ustedes pueden comprobar con sólo poner en movimiento este disco que tienen en las manos." (Guillermo Orce Remis, contratapa del disco "Enrique Villegas, 60 años, 3-8-73".)
Como dijo el pianista Manolo Juárez: "Este país está lleno de necrológicas, para tapar los agujeros de los olvidos."
Ayudemos a recordar lo bueno, lo bello, lo justo, lo verdadero, lo valioso de nuestras expresiones culturales.

(*) Villegas hablaba perfectamente el castellano del Buenos Aires de ayer. Decía "sumertime" por "samertaim", "duque" por "diuc",
"Taylor" por "Teilor", etc. sabiendo ingles, pero Ellington no podía pronunciar "Villegas" y decía "Viegas".
Pedro Saint Pierre
-Bahía Blanca

Mi lista de blogs

La radio del HOT CLUB DE MONTEVIDEO

La radio del HOT CLUB DE MONTEVIDEO
click en la imagen para escuchar

IMPRONTA DE JAZZ

IMPRONTA DE JAZZ
click en la imagen para escuchar

SIBEMOL.COM

FM URQUIZA

PROGRAMACION 2014

PROGRAMACION 2014